Sushita Chinitas abre sus puertas en pleno corazón de la ciudad para convertirse en el nuevo place to be malagueño. Ubicado en el histórico local del Café Chinitas, uno de los espacios más emblemáticos de la capital por su vínculo con el flamenco y los artistas locales, el restaurante renace como un nuevo referente gastronómico junto a la calle Larios.
Una propuesta gastronómica de fusión japonesa e inspiración internacional La oferta gastronómica de Sushita Chinitas va mucho más allá del sushi. El equipo de I+D de la Cadena, junto a sus socios fundadores, han recorrido destinos como Hong Kong, Cantón, Singapur, Shangay, Londres o París para fusionar lo más atractivo de la cocina japonesa con las últimas tendencias internacionales. Destacan entre ellos la tosta de hamachi y aguacate con jengibre, la gilda de atún rojo con encurtidos, el dim sum bao de pato y foie con salsa hoisin y fresas o la merluza estilo nikkei con verduras en escabeche.
Fiel a la filosofía del grupo, Sushita Chinitas refuerza su compromiso con una cocina saludable basada en materias primas de máxima calidad. En la carta pueden encontrarse productos como el salmón noruego de pesca sostenible, agua alcalina e ingredientes de proximidad, muchos de ellos procedentes de productores locales malagueños, en una clara apuesta por la sostenibilidad y el producto de cercanía.
Además, la carta de coctelería de Sushita Chinitas es una pieza fundamental para generar una experiencia completa en los comensales. Destacan sus cócteles de autor que fusionan la coctelería tradicional con un creativo toque oriental como el “Ginger Paloma (Tequila Patrón, Zumo de Pomelo, Zumo de lima, Sirope de jengibre y Soda)” y “Mango Picante Colada (Ron Bacardí, Leche de coco, Zumo de Piña, Sirope de mango, Salsa Tabasco, Zumo de lima)”; Además de los clásicos como, Margarita, Mojito y Hugo Spritz.
Una decoración única que refleja el alma de Málaga y Sushita La decoración de Sushita Chinitas está inspirada en Parladé, muy azul y con piezas compradas en anticuarios de Málaga, Sevilla y el sur de Francia, como los platos sevillanos de cerámica del siglo XVII.