En el hotel Don Carlos de Marbella

Experiencias originales en la Costa del Sol para el Día de la Madre

Hay celebraciones que no necesitan grandes gestos, solo el lugar adecuado y el tiempo suficiente para disfrutarlas. El Día de la Madre es una de ellas. Con la primavera ya instalada en la Costa del Sol, Don Carlos Marbella plantea una manera sencilla —y muy apetecible— de celebrarlo: parar, cuidar y compartir.

Isabel Naranjo

Madrid |

Experiencias originales en la Costa del Sol para el Día de la Madre | www.ondacero.es

Frente al mar y entre jardines tropicales, el hotel, totalmente renovado y con interiorismo de Jaime Beriestain, despliega seis experiencias que trazan un guion sutil para un día sin rigidez, donde cada detalle ha sido cuidadosamente concebido.

Cuidados a medida en Don Carlos Spa

El Día de la Madre encuentra en el bienestar su punto de partida. En Don Carlos Marbella, el spa no es solo un servicio, es un espacio pensado para parar. Más de 1.600 m² dedicados al descanso donde la luz, los aromas y el silencio construyen una atmósfera que invita a desconectar desde el primer momento.

Firmas de prestigio como Natura Bissé, Biologique Recherche, Oribe y Esthederm dan forma a experiencias a medida con una amplia carta de tratamientos, desde rituales completos hasta masajes y cuidados faciales, combinan tradición mediterránea e innovación, incorporando ingredientes como el azahar o la vitamina C en experiencias que buscan algo más que el cuidado puntual, sino un verdadero reset.

Entre las propuestas más especiales destaca el Sublime Essence Ritual, un tratamiento facial y corporal que combina tecnología cosmética de vanguardia, técnicas terapéuticas precisas y un enfoque profundamente sensorial para devolver firmeza, luminosidad y vitalidad a la piel.

Para quienes quieren compartir ese momento, la Suite Spa Privada es la opción perfecta con una pausa más íntima: jacuzzi, sauna y baño de vapor en un entorno donde el tiempo parece detenerse.

Desayunar entre la luz del Mediterráneo

Aquí las mañanas no empiezan con prisas. Desayunar al aire libre en Los Naranjos, dejar que la luz entre poco a poco y alargar la sobremesa es parte del plan. Una propuesta gourmet con un buffet en el que se puede encontrar, ante todo, un ritual de cercanía: mermeladas caseras de temporada, yogures ecológicos elaborados en Casares, panes artesanos y quesos andaluces, entre otras estaciones como la barra de pescados marinados y ahumados en casa, la selección de encurtidos, huevos camperos y repostería hecha en casa por el equipo de pastelería.

Un mismo lugar, distintas formas de celebrarlo junto al mar

Cada madre celebra a su manera, y aquí eso se entiende bien. Dentro del hotel y a pie de playa, Lucía Marbella, uno de sus dos beach clubs, ofrece una versión luminosa y relajada del día, con gastronomía mediterránea, espacios abiertos y una atmósfera que invita a quedarse. Además, existe la posibilidad de reservar una cama para disfrutar del aire libre, el sol y el entorno con total comodidad, dejando que las horas pasen casi sin darse cuenta.

Muy cerca, Nikki Beach Marbella introduce el contraste, con música, energía y un ambiente más dinámico para quienes prefieren celebrar desde lo social y lo festivo.

Dos escenarios distintos, un mismo destino y la libertad de moverse entre ambos según el momento.

Sabores para compartir en cualquier momento del día

Celebrar también pasa por la mesa, pero aquí no se entiende como un momento aislado, sino como parte del propio ritmo del día. La propuesta gastronómica de Don Carlos Marbella acompaña, se adapta y deja espacio para que todo fluya sin necesidad de mirar el reloj.

En Los Naranjos, el corazón culinario del hotel, la cocina mediterránea con esencia andaluza pone en valor el producto local a través de una propuesta honesta y cuidada. Una gastronomía que reinterpreta los principios de la nouvelle cuisine para los tiempos actuales con el respeto por el producto y la tradición con platos icónicos revisados como el solomillo de vaca madurado con salsa a la pimienta y patata trufada, y el lenguado a la meunière con mantequilla Échiré, alcaparras y cítricos. Una experiencia que une historia, técnica y creatividad.

A pocos pasos, junto a la piscina, Sol y Sombra ofrece una cocina más desenfadada, pensada para quienes prefieren algo más informal sin renunciar al entorno. Pescado del día y marisco enriquecida con guiños creativos del chef y matices contemporáneos, seguido de una carta de cócteles para acompañar esas horas centrales del día que se estiran entre el sol, el agua y el descanso.

La gastronomía en Don Carlos Marbella no marca tiempos ni impone ritmos, sino que se integra de forma natural en la experiencia, permitiendo que cada comida encuentre su momento y su manera de disfrutarse.

El verdadero regalo: el descanso

Las habitaciones, suites y residences —rediseñadas por el interiorista Jaime Beriestain— prolongan esa sensación de calma que se respira en todo el hotel. La propuesta apuesta por una estética mediterránea contemporánea, donde los tonos neutros, los materiales naturales y la entrada constante de luz crean espacios serenos y acogedores, pensados más para quedarse que simplemente para pasar.

Cada estancia se abre al exterior, ya sea con vistas al mar o a los jardines tropicales, integrando terrazas y ventanales que difuminan la línea entre dentro y fuera. La distribución, cómoda y sin artificios, invita a bajar el ritmo desde el primer momento, con detalles cuidados que aportan calidez sin recargar el ambiente.

Más allá del descanso, las habitaciones se convierten en un refugio propio dentro del viaje. Un lugar donde desconectar entre planes, alargar la mañana sin prisas o simplemente no hacer nada.

Para quienes prefieren moverse y activarse

No todas las madres buscan parar; algunas prefieren celebrar en movimiento, activando cuerpo y mente en un entorno que invita a disfrutar del deporte. En Rafa Nadal Tennis Center Marbella, ubicado dentro de Don Carlos Marbella, el tenis se convierte en una experiencia completa frente al mar, rodeada de jardines y con un enfoque accesible para todos los niveles. Las pistas de tierra batida acogen desde quienes quieren iniciarse hasta quienes buscan perfeccionar su técnica, con la posibilidad de reservar clases privadas adaptadas a cada persona. Los entrenamientos, guiados por profesionales, combinan aprendizaje, dinamismo y disfrute, sin perder el carácter relajado del entorno. Además, existen programas más completos que integran preparación física y bienestar, ofreciendo una experiencia más global. Así, el Día de la Madre puede vivirse también desde la energía, el reto personal y el placer de hacer algo distinto, en un contexto donde el deporte se integra de forma natural en la escapada.

Sobre Don Carlos Marbella

El legendario hotel Don Carlos, icónico del lujo en Marbella desde 1969, ofrece una refinada experiencia frente al mar Mediterráneo rodeado por 20.000 m² de exuberantes jardines tropicales. Tras una ambiciosa reforma integral y un diseño de interior reimaginado por Jaime Beriestain, cuenta con 284 habitaciones y 24 residences; además de distintos espacios gastronómicos (Los Naranjos, Sol y Sombra y Break Point), dos beach clubs (Nikki Beach y Beach Club by Lucia), un Rafa Nadal Tennis Center y un SPA cubierto con tratamientos y firmas de prestigio como Natura Bissé, Biologique Recherche, Oribe y Esthederm, entre otras. La propuesta se completa con la alianza con el grupo gastronómico español Manero, responsable de Campari Bar Manero y del próximo Manero Marbella.

Inaugurado por el célebre hotelero Conrad Hilton, Don Carlos Marbella ha sido siempre un sinónimo absoluto de glamour, sofisticación y excelencia, albergando a personalidades de renombre internacional y siendo un actor clave en la evolución y desarrollo turístico de la Costa del Sol. Actualmente, como parte de Selenta Group, fusiona modernidad y tradición andaluza con autenticidad, carisma y elegancia atemporal.