Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica la combinación de precipitaciones acumuladas durante finales del año pasado y comienzo de este, junto al aumento progresivo de las temperaturas favorece una mayor producción de polen respecto a otros años.
Por ello, los especialistas recomiendan iniciar el tratamiento desde los primeros síntomas ante el aumento del polen, así como revisar el tratamiento sintomático pautado y extremar las medidas de prevención ante las previsiones para esta primavera.
Las alergias respiratorias serán más intensas de lo habitual esta primavera.