Más de 205.000 estudiantes regresarán durante este mes de septiembre a las aulas de la provincia de Granada, una cifra que supone 2.609 alumnos menos que el curso pasado. El descenso mantiene la tendencia de los últimos años y está relacionado con la bajada de la natalidad.
Del total de alumnado, el 92,7% está escolarizado en centros sostenidos con fondos públicos. En concreto, 149.362 estudiantes, el 72,5%, acudirán a centros públicos, mientras que otros 41.546, el 20,17%, lo harán en centros concertados.
La Junta de Andalucía sitúa entre las principales novedades del curso la reducción de la ratio en Educación Infantil hasta los 22 alumnos por aula, además del refuerzo de las plantillas docentes. En total, 15.506 profesionales atenderán al alumnado de los 894 centros educativos públicos, concertados y privados de la provincia.
El inicio del curso llega además después del enjambre sísmico registrado en Granada durante el mes de agosto. Según el Ayuntamiento de Granada, los colegios de la capital son «perfectamente seguros» para el regreso de los alumnos.
En este contexto, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, mantiene un encuentro con alcaldes de municipios granadinos afectados por los terremotos de agosto. También tiene previsto reunirse con representantes de asociaciones vecinales del Zaidín.
Frente al balance de la Administración andaluza, CCOO ha calificado de «caótico» el inicio del curso en Granada y denuncia una supuesta falta de personal, además de vacantes sin cubrir y retrasos en las sustituciones por bajas.
El sindicato asegura que en las escuelas infantiles de 0 a 3 años se han abierto aulas con ratios «desbordadas» por la falta de técnicos de Educación Infantil y advierte también de vacantes sin cubrir en cocina y servicios generales.
En los colegios de Infantil y Primaria, CCOO alerta de una posible desatención del alumnado con necesidades específicas por el déficit de personal técnico de integración e intérpretes de lengua de signos. En los institutos, denuncia carencias de ordenanzas y una «escasez crítica» de personal de limpieza.
El sindicato extiende sus críticas a las residencias escolares, donde señala la falta de cocineros, ayudantes de cocina, educadores y personal de vigilancia nocturna. Por ello, reclama una mesa sectorial y un plan de choque que permita cubrir de forma inmediata las vacantes y sustituciones, garantizar la seguridad de los centros afectados por los terremotos y avanzar en la inclusión y la reducción de ratios.