El Ayuntamiento de Granada firma con FCC el nuevo contrato de limpieza viaria y recogida de residuos
El acuerdo, valorado en 745 millones de euros y con una duración de 15 años, sustituye al modelo vigente desde hace 55 años y entrará en vigor el próximo 1 de octubre.
La alcaldesa Marifrán Carazo ha anunciado que la ciudad “da un paso de gigante” con la firma del mayor contrato público municipal de los últimos años, desbloqueando una situación prorrogada desde 2020. El Tribunal Administrativo de Contratos Públicos del Ayuntamiento inadmitió el último recurso interpuesto por PreZero, lo que ha permitido la adjudicación definitiva a FCC Medio Ambiente Sociedad Anónima Unipersonal.
El contrato contempla un periodo transitorio de tres meses para que FCC organice los servicios conforme a su oferta, con la obligación de disponer de vehículos, maquinaria, contenedores e instalaciones modernas y operativas al finalizar este plazo.
El nuevo contrato de limpieza de Granada: modernización, sostenibilidad y eficiencia
El nuevo modelo apuesta por la modernización tecnológica, la digitalización de procesos y el uso exclusivo de vehículos impulsados por gas natural renovable, reduciendo así las emisiones contaminantes. Además, se incorpora una inversión adicional de 71,7 millones de euros destinada a infraestructuras logísticas, renovación de flota y equipamientos urbanos.
Entre las medidas destacadas figuran:
- Creación de dos brigadas permanentes para la limpieza de pintadas vandálicas.
- Refuerzo de jornadas de limpieza intensiva (30 de fregado extra, 45 de brigadas generales y 25 con agua caliente a presión).
- Incorporación de educadores ambientales para campañas de concienciación ciudadana y actividades escolares.
- Nuevas naves en Juncaril (4,97 millones) y en el polígono El Florío (1,75 millones).
- Renovación de bases en Almunia, García Lorca, Albaicín y Norte.
- Instalación de nuevas papeleras con una inversión de dos millones de euros.
La alcaldesa ha subrayado que este nuevo contrato de limpieza en Granada permitirá “adaptar el servicio a la realidad de una ciudad en crecimiento, turística y culturalmente activa”. Carazo insistió en que la modernización no solo beneficiará a los trabajadores, que contarán con herramientas más eficientes, sino también a los vecinos y visitantes, que percibirán “un gran cambio en la calidad y cuidado del espacio público”.
El acuerdo marca, según el Consistorio, “el inicio de una etapa basada en la sostenibilidad, la previsión y la eficiencia”.