En la madrugada del pasado viernes, La Alhambra y el Albaicín amanecieron con al menos veinte pintadas vandálicas en sus muros y entornos patrimoniales. Entre los daños más graves se encuentra una pintada sobre el muro de la Puerta de los Siete Suelos, uno de los accesos históricos más relevantes del recinto nazarí.
Esta puerta, construida en el siglo XIV sobre una anterior, fue parcialmente destruida por las tropas napoleónicas durante su retirada en 1812. Su relevancia histórica y simbólica ha hecho que este nuevo acto vandálico sea recibido con especial indignación por parte de expertos y ciudadanos.
La Asociación de Andalucía para la Unesco ha condenado estos actos, alertando de que este tipo de agresiones al patrimonio pueden causar daños irreversibles en los monumentos y su entorno. Además, recuerdan que Granada aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031, y este tipo de incidentes ponen en entredicho la capacidad de la ciudad para proteger su legado.
“Estos ataques no solo deterioran el patrimonio, sino que envían un mensaje muy negativo sobre el compromiso de la ciudad con su historia”
Vecinos, asociaciones culturales y responsables institucionales han pedido mayor vigilancia, así como campañas educativas para sensibilizar a la población sobre el valor incalculable de La Alhambra y el Albaicín, ambos declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.