El caso más preocupante se registra en Zagra, donde 32 personas han tenido que abandonar sus casas y han sido realojadas en viviendas de familiares. En total, 19 inmuebles presentan daños por desprendimientos en el entorno del castillo, situado sobre un tajo que ha sufrido inestabilidad tras semanas de lluvias intensas.
La acumulación de precipitaciones ha provocado movimientos de tierra en la ladera sobre la que se asienta el recinto histórico, obligando a mantener las evacuaciones por precaución.
En Montefrío, 20 vecinos siguen fuera de sus viviendas debido a daños en seis casas. Una situación similar se vive en Nívar, donde otros 20 residentes permanecen desalojados por deslizamientos que han afectado a una decena de inmuebles.
En ambos municipios, los afectados se han trasladado a casas de familiares y amigos, y en algunos casos a establecimientos hoteleros, a la espera de que se garantice la seguridad estructural de las viviendas.
En Pinos Puente, 19 personas continúan desalojadas. Trece de ellas se alojan en un hotel y seis en el albergue El Peregrino, mientras que otras han encontrado acomodo con allegados. En este municipio se han contabilizado cinco casas dañadas.
Por su parte, en Cenes de la Vega aún hay una vivienda que no puede ser rehabilitada tras los desprendimientos. Sus dos moradores han optado por buscar alojamiento por sus propios medios.
Frente a esta situación, el Ayuntamiento de Loja autorizó el pasado lunes el regreso a sus casas de los vecinos de La Calera, en el barrio de la Estación. La decisión se produjo tras la estabilización definitiva de una roca de más de cien toneladas en el monte Hacho que amenazaba varias viviendas. Estas familias recuperan así la normalidad después de más de una semana y media fuera de sus hogares.