Tras la resolución de las alegaciones presentadas, el Pleno de la Corporación Municipal ha aprobado definitivamente la Ordenanza Municipal Reguladora de la Zona de Bajas Emisiones de Chiclana, que entrará en vigor una vez se publique en el Boletín Oficial de la Provincia. Una medida que ha contado con el visto bueno de los concejales de PSOE, IU y del edil no adscrito Diego Rodríguez Frías, la abstención de los siete concejales del PP y del edil Óscar López y el voto en contra de Vox.
En este sentido, el delegado municipal de Movilidad, José Vera, ha destacado que “se trata de una Ordenanza que se ajusta a la Normativa en vigor y de cumplimiento obligado al tratarse Chiclana de un municipio de más de 50.000 habitantes. No obstante, vamos a convertir esta obligación legal en una oportunidad para crear una Zona de Buenas Emociones, de cara al disfrute de la ciudadanía”.
“Se trata de una Ordenanza poco restrictiva, que cuenta con numerosas exenciones y que durante su primer año será a modo de prueba y, por tanto, no contará con sanciones a las personas”, ha recalcado José Vera, quien ha añadido que “no solo se trata de restringir el acceso al centro a determinados vehículos, sino de una medida para mejorar la salud pública, reactivar el casco histórico y comercial de Chiclana y para un mayor disfrute de las personas”. “Otros partidos como el PP o Vox prefieren ver los coches por todas las calles del centro, mientras nosotros trabajamos para tener un espacio más amable y competitivo. Para ello, ya hemos invertido 4 millones de euros, a los que sumaremos otros 12”, ha incidido.