SUCESOS

Nuevas pruebas en el coche de Lourdes García podrían ayudar a esclarecer su desaparición 17 años después

La Guardia Civil ha vuelto a analizar el vehículo que conducía la mujer cuando desapareció en Roquetas de Mar en 2009, aplicando técnicas de detección genética que entonces no estaban disponibles

Onda Cero Almería

Almería |

Nuevas pruebas en el coche de Lourdes García podrían ayudar a esclarecer su desaparición 17 años después | Europa Press

La investigación sobre la desaparición de Lourdes García Carreño, de la que se cumplen 17 años, vuelve a poner el foco en uno de los elementos clave del caso: el vehículo que conducía el día que se perdió su rastro. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha vuelto a examinar el coche con nuevas técnicas de análisis y detección de perfiles genéticos que no existían o no estaban disponibles cuando comenzaron las pesquisas.

Lourdes desapareció el 3 de octubre de 2009, cuando estaba a punto de cumplir 35 años. Trabajaba en una estación de servicio y, tras finalizar su jornada laboral, emprendió el camino de regreso a su domicilio, situado en El Parador de las Hortichuelas. Desde entonces no se ha vuelto a tener noticias de ella.

Desde el inicio de la investigación, los agentes contemplaron como principal hipótesis una desaparición involuntaria con posibles indicios de criminalidad.

Pocos días después, su vehículo apareció estacionado en las inmediaciones de la plaza de toros de Roquetas de Mar. En su interior permanecían algunas de sus pertenencias, las llaves estaban puestas en el contacto y los seguros de las puertas levantados. Estas circunstancias llevaron a los investigadores a sospechar que el coche podría haber sido trasladado hasta ese lugar de manera intencionada.

A pesar de las primeras inspecciones, los análisis realizados entonces no permitieron encontrar indicios concluyentes que abrieran nuevas líneas de investigación. Tampoco se ha localizado el cuerpo de Lourdes. Durante las pesquisas se llegó a investigar si unos restos óseos pertenecientes a una mujer, encontrados cerca de un invernadero en El Ejido, podían corresponderle, aunque esta posibilidad quedó descartada.

Ahora, los investigadores de la UCO han decidido volver a examinar el automóvil con herramientas y procedimientos científicos más avanzados. Las nuevas técnicas de detección de perfiles genéticos podrían permitir localizar vestigios que pasaron inadvertidos en los primeros análisis o que entonces no podían identificarse con los medios disponibles.

La esperanza de los agentes es que estos nuevos estudios aporten información determinante para avanzar en el esclarecimiento de una desaparición que continúa sin resolverse.

Como precedente, los investigadores tienen presente el caso de Elisa Abruñedo, asesinada en 2013 en Galicia. Casi diez años después de los hechos, los avances en las técnicas de análisis genético permitieron identificar y detener al presunto responsable de su muerte.

La investigación de Lourdes García Carreño mantiene así abierta una nueva vía de trabajo, con la expectativa de que los avances científicos permitan obtener respuestas sobre lo ocurrido aquel 3 de octubre de 2009.