Paloma del Río resume su vida con el deporte en su nuevo libro: "No podría haber hecho una cosa más divertida"
La histórica periodista deportiva, ya retirada, ha conversado con Carlos Alsina sobre 'Eso no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos', su última publicación en la que resume su extensa carrera.
Madrid |
Carlos Alsina ha conversado con la periodista Paloma del Río con motivo de la publicación de su nuevo libro, 'Eso no estaba en mi libro de los Juegos Olímpicos', una obra en la que repasa historias poco conocidas del mayor evento deportivo internacional.
La entrevista ha arrancado con un tono distendido, con una recreación por parte de Alsina y Jorge Abad de la narración de la victoria del equipo estadounidense de gimnasia artística en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Del Río ha valorado con humor la interpretación de ambos, aunque ha aprovechado para recordar el trasfondo dramático de aquella competición.
La final estuvo marcada por la lesión de la gimnasta Kerri Strug, que nunca logró recuperarse completamente ni continuar su carrera deportiva. Con el paso de los años, además, salieron a la luz las prácticas abusivas dentro del equipo, bajo la dirección del entrenador Béla Károlyi, así como los abusos sexuales cometidos por el médico Larry Nassar. "La final fue muy dramática y para mí dolorosa", ha señalado la periodista.
Del Río también ha rememorado algunos episodios más ligeros de aquellos Juegos, como la aparición del entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, y su esposa Hillary bailando al ritmo de La Macarena, en una cita marcada igualmente por el caos organizativo y el intenso tráfico en la ciudad. A su juicio, fueron unos de los peores Juegos que ha vivido, una valoración que solo cambió con la experiencia de Río 2016.
El horror de las mujeres deportistas en Afganistán
En su libro, la periodista recoge también historias vinculadas al contexto político y social del deporte. Alsina ha destacado especialmente el último capítulo, centrado en deportistas procedentes de países en conflicto cuya única salida pasa por emigrar para poder continuar sus carreras. En este sentido, Del Río ha relatado su implicación, junto al periodista Antonio Pampliega, en la evacuación de mujeres deportistas de Afganistán tras la vuelta al poder de los talibanes.
"Poco a poco conseguimos sacar a varias por Pakistán y otras por Irán. Hemos logrado ayudar a 36 personas, la mitad de ellas mujeres deportistas del equipo de baloncesto", ha explicado. Actualmente, ha añadido, dos de ellas permanecen ocultas en Irán. "Es satisfactorio cuando llegan aquí y el Gobierno las acoge y les da el estatus de refugiado".
Una amplia carrera profesional
La conversación también ha servido para repasar su trayectoria profesional. Del Río comenzó a estudiar periodismo mientras trabajaba en la clínica Ruber, donde coincidió con periodistas como Vicente Vallés o Fran Sevilla. Posteriormente, entró como becaria en Televisión Española, donde terminó desarrollando su carrera en el área de deportes, en una época en la que la presencia de mujeres en esta sección era muy limitada. "Yo creo que no podría haber hecho una cosa más divertida", ha afirmado.
Finalmente, ha confesado la emoción que todavía le provoca el olimpismo: escuchar el himno olímpico, ha reconocido, sigue haciéndole llorar, reflejo de una vida dedicada a contar el deporte desde dentro.