El escándalo ha estallado en las horas previas a la final de la Copa del Rey que se celebrará este sábado en Sevilla y que enfrentará a Barcelona y Real Madrid. Todo parecía tranquilo, pero la rueda de prensa de los árbitros de este viernes ha hecho estallar todo por los aires.
De Burgos Bengoechea y González Fuertes, árbitro y VAR designados para el partido, han protagonizado una dura rueda de prensa en la que el primero ha explicado entre lágrimas que "no hay derecho a lo que estamos pasando muchos compañeros y compañeras".
González Fuertes, por su parte, anunció que en los próximos días habrá noticias sobre una posible reacción de los árbitros al entorno actual. "No vamos a seguir permitiendo que pase lo que está pasando (…) La plantilla del arbitraje español y el CTA va a hacer historia, porque no vamos a seguir aguantando lo que estamos aguantando", explicó.
En la tarde de este viernes el Real Madrid se ha plantado ante la RFEF y ha decidido no acudir al entrenamiento previsto en La Cartuja, ni a la rueda de prensa previa de Carlo Ancelotti y Luka Modric, ni a la tradicional cena oficial entre clubes.
En las últimas horas, incluso, se deslizaba la posibilidad de que el Madrid no se presentara a jugar la final de mañana, algo que el club ha desmentido a última hora del viernes en un segundo comunicado en el que asegura que "nunca se han planteado renunciar a jugar la final".