La primera de la mañana

Marta García Aller carga contra las declaraciones de Rajoy sobre Francia: "Algunos todavía no se han acostumbrado a la diversidad"

La periodista de Onda Cero ha destacado como hasta la extrema derecha francesa dirigida por Le Pen ha tachado las palabras del expresidente del Gobierno español como racistas.

Marta García Aller

Madrid |

Ni para celebrar los goles a la vez somos capaces ya de ponernos de acuerdo. En cada televisor del barrio el balón estará esta noche, durante el España-Francia, en un sitio distinto. Depende de si lo vemos en TDT, streaming o una tele vieja, que es donde antes entran los goles. En un bar está en el centro del campo, en la casa de al lado ya están todos celebrando el gol. Spoiler futbolístico. Ya no vemos todos lo mismo.

Pasa como con la identidad nacional. No vemos todos lo mismo. El ex presidente Mariano Rajoy, por ejemplo, no ve franceses cuando ve negros. ¿Le pasará también con los españoles como Lamine Yamal? Su artículo sobre el Mundial en el que decía que Francia juega bien pero "sin franceses" le ha parecido racista hasta a Le Pen.

El Gobierno de Macron salió en seguida a condenar sus palabras por racista. Y el de España, claro, aprovechando que la oposición se la deja otra vez botando. El PP no rectifica, le defiende diciendo que es solo un sarcasmo. Como si los sarcasmos no pudieran ser racistas. Otros reivindican más sentido del humor. Si que es que no se puede decir nada… Ni de los negros se puede reír uno ya sin que se enfade Le Pen. Eso sí que es ironía.

Menuda desincronización de la imagen de Francia, Mariano. Muy del Mundial del 98, cuando el otro Le Pen, Jean-Marie, cuestionaba la francesidad de su equipo. Casi 30 años más tarde algunos todavía no se han acostumbrado a la diversidad. Ni de la selección ni de la sociedad.

Muchos jugadores franceses proceden de familias inmigrantes, sí. Los españoles, también. En las selecciones nacionales del Mundial se entremezcla el origen variado de sus jugadores, porque así son ahora nuestras sociedades. Hay una identidad nacional desincronizada a la que eso todavía le extraña. Mientras unos ven el balón en el centro del campo, otros estarán viendo en riesgo la identidad nacional. Está claro que no vemos todos lo mismo.

¿Moraleja?

Claro que la inmigración

se nota en la selección