No todos los insomnios son iguales, y gracias a un estudio español, se abre la posibilidad de personalizar tratamientos
Las entrevistas de Jaime Cantizano a actores, cantantes, científicos... Hoy hablamos con Luis de Lecea, neurocientífico, sobre los tipos de insomnio
En las últimas décadas, el insomnio ha dejado de ser una “molestia” nocturna aislada para convertirse en un problema de salud pública que afecta a millones de personas y cuya complejidad la ciencia ha empezado a desentrañar.
En nuestro país, la situación es especialmente alarmante: el insomnio crónico se ha “triplicado en veinte años”, afecta a casi 5 millones de personas (el 14 por ciento de los adultos), y casi 4 de cada 10 tiene alguna dificultad para descansar, según la Sociedad Española de Sueño. Sin embargo, una investigación española, con varias unidades multidisciplinares del sueño implicadas, ha confirmado que no hay un solo tipo de insomnio sino varios, y que están ligados a las horas de sueño, a rasgos emocionales o a la respuesta al estrés. Un descubrimiento que abre la puerta a tratamientos más personalizados y eficaces.
A pesar de los avances científicos, hay otro factor contra el que hay que luchar para combatirlo: el de los propios hábitos diarios.
Es en lo que hace hincapié el neurocientífico Luis de Lecea, catedrático en la Universidad de Stanford y referente mundial en la neurobiología del sueño. La sociedad actual “duerme poco y muy mal”, asegura, con las consecuencias nefastas que tiene para nuestra salud.
Sobre ese tratamiento personalizado, el doctor tiene claro lo que debe hacerse: "Para clasificar los tipos de insomnio hay que primero hacer un estudio de sueño y un estudio completo del desorden del sueño. Solo empezando por ahí podemos hacer un tratamiento personalizado. Los cinco tipos de sueño a los que hace referencia el estudio son esencialmente tipos de respuesta al estrés: ¿Cómo la gente responde al estrés desde un punto de vista constitutivo? Es el sustrato neurobiológico que hace la diferencia."
Porque detrás del insomnio hay muchos factores: "Si hemos tenido un estrés agudo y el estrés, el estímulo, no desaparece, vamos a estar en vigilia mucho tiempo, no nos vamos a poder dormir y eso es lo que nos ocurre en la vida. En la vida que llevamos, El estilo de vida que llevamos. No todo se resume en el estrés. No quiero simplificarlo todo así porque no es verdad. Pero el estrés definitivamente es un factor fundamental a la hora de buscar culpables en el insomnio."
Un problema, el de los estímulos, que condiciona como nos vamos a dormir: "Una serie o un libro, o el email o cualquier pantalla no es compatible con esta inhibición del sistema para ver si realmente lo que hace es estimularnos de múltiples formas. Y entonces, si rompes esta fase preparatoria del sueño, pues eso tiene consecuencias en la arquitectura del sueño, no solo de esa noche, sino de noches posteriores, también es una especie de estrés latente."