Santiago Posteguillo: "A veces se identifica erróneamente a Julio César como un dictador"
Hablamos con Santiago Posteguillo que presenta 'Los tres mundos' una novela que se vertebra en tres ejes: la guerra, la política y la diplomacia
'Los tres mundos' de Santiago Posteguillo narra tres escenarios y un solo pulso. En el norte Julio César amarra fronteras y disciplina, en la capital mide palabras y silencios, mientras que en el oriente mueve piezas sin estar presente. A lo largo de la novela descubrimos que César no es solo un procónsul: es un organizador que convierte el terreno en aliado, un administrador que sostiene lo conquistado y un comunicador que transforma cada avance en relato. Prudente para evitar la trampa, audaz para forzar el momento, rápido para construir lo imposible y sereno para desmontarlo cuando conviene.
Al cerrar el libro, lo que queda no es un catálogo de batallas, sino la sensación de haber visto a un hombre alinear tres mapas con la misma mano: ordenar el caos, imponer ritmo, y dejar claro que el mundo puede cambiar cuando alguien sabe leerlo y, sobre todo, hacerlo.
Santiago Posteguillo ha contado en Por fin cómo le ha dado valor a las emociones y sentimientos de Julio César en su última novela: "Creo que hubo un antes y un después en la vida privada de Julio César, que normalmente en los libros de historia o no aparece o se le dedica sólo una línea. Y aquí, en 'Los tres mundos' he querido contar ese antes y después en la vida privada de César. Porque cambiará al personaje".
El escritor valenciano ha explicado la simbiosis que existía en Roma entre lo civil y lo militar: "En ese contexto el mejor va a ser el que sea capaz de deslumbrar o de brillar en ambos aspectos. Y a veces había, por ejemplo, un Cicerón que era un brillante orador y un brillante político, pero que militarmente nunca hizo nada particularmente destacado, o un Pompeyo que era más bien a la inversa. Es un gran militar, pero que su oratoria era más bien limitada y en política no era tan astuto como Cicerón. Y tienes un César que era tan brillante en oratoria y en política como inteligente y capaz y valiente en el terreno militar".
Preguntado el autor por la concepción que se tiene de Julio César ha dicho que: "A veces hay una identificación equivocada de la figura de César como un dictador, igual que un dictador del siglo XXI". Posteguillo ha matizado indicando que: "Yo no digo que César no terminara ejerciendo el poder de una forma autoritaria, pero sí matizo: no lo hacía como un dictador del siglo XXI, porque un dictador del siglo XII asesina y aniquila o expulsa físicamente a sus opositores. Sin embargo, César perdonará la vida a aquellos senadores que se le han opuesto y los reincorporará al Senado. De hecho, si no es por su magnanimidad, nunca habría sido asesinado".