En las últimas semanas, diferentes ciudades de España han comunicado nuevos brotes de la conocida como gripe aviar.
Tras más de dos años sin incidencias, el virus H5N1 ha vuelto a afectar con fuerza a explotaciones avícolas y a aves silvestres de comunidades comoAndalucía o Castilla y León. A principios de septiembre era la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha la que informaba de un brote en Pozo de Guadalajara por el que se llegaron a sacrificar cerca de 37.300 animales.
Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, hasta el día ocho de este mes se habían detectado en nuestro país un total de “cuatro focos en aves de corral, uno en aves cautivas y 31 en aves silvestres de Galicia, Asturias, Extremadura, País Vasco o Cataluña”. Sin embargo, la alerta sanitaria nos ha llevado estos días a poner la vista en Andalucía. Es una de las comunidades más afectadas por la influenza aviar con nueve casos confirmados.