La semana que no fue

El caballo: ¿El mejor amigo del hombre? Jorge Freire y todo lo relativo a este magnífico animal

El filosofo Jorge Freire nos trae todas las semanas historias curiosas. Hoy: La figura del caballo a lo largo de la hostoria.

ondacero.es

Madrid |

Hoy hablamos de una noticia que tiene interés, más que por la noticia en sí, por la reflexión de fondo que supone.

A mediados del pasado agosto, concretamente el día 13, pasó una cosa curiosísima en Martinica, esta islita caribeña minúscula que pertenece a Francia, es lo que se conoce como un “departamento de ultramar” y efectivamente es una isla francesa aunque más que croissants y crépes la gente come mangos y bebe ron. Bueno, pues resulta que esa mañana los habitantes de un pueblecito de Martinica, que es Saint-Esprit, oyeron un inexplicable ruido de cascos y ¡zas! Aparecieron de repente treinta caballos salvajes correteando por la calle.

No parece que se escaparan de ningún establo. En principio eran una treintena de caballos salvajes que, por algún motivo inexplicable, salió de las zonas rurales, las zonas más boscosas, y se acercaron a la parte urbana. Hay quien dice que fue por temperatura. Es zona de clima tropical y en esa época del año el clima es muy húmedo, hay un calor muy pegajoso, unos 30 y pico grados pero sobre todo una humedad altísima, de más del 90%… Y, en fin, eso pudo explicar la extraña conducta de los caballos.

Es algo inusual, y lo más interesante de esta historia. El caballo ha sido compañero inseparable de la humanidad durante milenios. Araron la tierra, tiraron del carro, atravesaron desiertos y montañas… Su relincho nos ha acompañado desde la noche de los tiempos. Formó parte de nuestras letras, de nuestras leyendas, de nuestras guerras y de nuestras migraciones. Fue motor de civilizaciones: llevó mensajes, cadáveres, historias… Y, sin embargo, hace apenas un siglo, ese vínculo se rompió de raíz.