¿Abolición? ¿Regulación? Debatimos sobre la situación de la prostitución en España
Los debates de Por Fin, con Jaime Cantizano... Hoy: Prostitución
Ayer, 23 de septiembre, fue el Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas. Un día que cobraba especial relevancia ya que, por estas fechas, según se había publicado en varios medios, el Gobierno pretendía presentar una ley de la prostitución. Andrés Moraleda…
A mediados de junio, el Ministerio de Igualdad decidió retomar la ley para la abolición de la prostitución.
Los audios del ex secretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos y su asesor, Koldo García, en los que hablaban de repartirse prostitutas.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, calificó el contenido de estas conversaciones de “denigrante y lamentable” y anunció que en septiembre retomaría “una batería de medidas” entre las que destacaba el anteproyecto de ley para la abolición de la prostitución. Y digo retomaría porque no es la primera vez que el Gobierno intenta legislar la prostitución en España: La primera vez que el PSOE registró la proposición de ley fue en 2022, pero no fue admitida a trámite. La segunda vez fue en 2024 y tampoco llegó a buen puerto. ¿Y ahora qué? Pues ya sabemos que la ministra de Igualdad está en el punto de mira por el escándalo de las pulseras antimaltrato y, como en los intentos anteriores, las diferentes posiciones respecto a la prostitución de los socios de Gobierno tampoco permitirían sacar adelante la ley.
Si atendemos a las dos anteriores que el Gobierno ha intentado impulsar, se basaría en el llamado ‘modelo nórdico’ (implementado en países como Suecia, Noruega, Islandia, Francia o Canadá). Este modelo pone el foco en penalizar al cliente y a los proxenetas, pero no a quienes ejercen la prostitución, a quienes se las considera víctimas de la relación de dominación. No obstante, este modelo, acabaría en la práctica con el trabajo sexual, aunque hay análisis que señalan que podría provocar un aumento de la clandestinidad de la prostitución. Y es que en España hay cerca de 8.000 personas, en su mayoría mujeres, identificadas en 2024 ejerciendo la prostitución. Es un dato que procede de las inspecciones realizadas por las fuerzas de seguridad en clubes y locales, por lo que el número podría ser mayor. Un estudio de Igualdad centrado en los anuncios online que ofrecen servicios sexuales da una cifra de unas 114.500 mujeres, de las que el 80% son potenciales víctimas de trata o explotación, dice el informe. Muchas de las que ejercen la prostitución de forma voluntaria se organizan en torno a asociaciones como el Sindicato OTRAS, que se han reunido con la ministra de Igualdad para buscar puntos en común de cara a una futura ley y que tienen su propia propuesta: una por la despenalización y proderechos, en la que el trabajo sexual sería un oficio o profesión más, con sus derechos laborales y de seguridad social. Este modelo ya se ha implementado en países como Nueva Zelanda. Luego hay modelos intermedios (como el regulacionista alemán o el prohibicionista vigente en países como Estados Unidos, Rusia o China), pero las dos principales corrientes en España (el tercer país del mundo y el primero europeo en consumo de prostitución) son la abolicionista y la proderechos.