Los vecinos de Lebrija, un municipio sevillano de más de 27.000 habitantes, pueden presumir de desayunar desde hace una semana, las tostadas hechas por el mejor panadero del
mundo. Y es que, para Domi Vélez, “si falla el pan, falla la tostada”. Este lebrijano de 43 años acaba de ser reconocido como el mejor panadero del mundo en los premios World Baker 2021, que organiza la Unión Internacional de Panadería y Pastelería (UIB).
Su trabajo, como el de muchos otros compañeros, comienza muy pronto y conlleva largas jornadas entre el horno y la atención al cliente. Pero Domi no es un panadero cualquiera. No sólo hace pan, sino que lo estudia. Y ha conseguido que en Lebrija haya desayuno más allá del mollete (que también lo hace) y sus vecinos puedan despertarse con, por ejemplo, un ‘tritordeum con queso payoyo con infiltraciones de muslum’.
"Este galardón ha supuesto la ilusión más grande de mi vida y el premio a cinco generaciones de panaderos que han luchado por hacer el mejor producto, el más saludable y estudiado", asegura. "He sido yo el
distinguido, pero el reconocimiento es para mis predecesores y a ellos se lo dedico", dice, mientras añade que "se dejaron la piel literalmente, porque murieron muy jóvenes"