El PSOE y Sumar tienen un matrimonio de conveniencia de libro. Y esas uniones acostumbran a ser duraderas y prolíficas porque comparten intereses. Pero siempre que los dos miembros de la pareja estén igual de sólidos. Las encuestas colocan a Sumar en una posición de debilidad que la pareja quiere revertir y la clave es cómo lo van a hacer.
Si permitir que Yolanda Díaz salga triunfadora en la batalla de fiscalidad uniendo sus votos a PP y VOX para que los perceptores de salario mínimo no tributen a costa de la soledad parlamentaria del PSOE. O si Sánchez, que, no suele aceptar de buen grado perder, imponga que los perceptores del SMI paguen y la que quede amortizada para siempre sea Yolanda Díaz. No Sumar. Yolanda Díaz.
Claro que, queda una tercera posibilidad. Que una vez más, nos estén entreteniendo. Ya saben que todo es posible en este Gobierno.