En esta edición del Día del Libro en Catalunya, Sant Jordi ha tenido que reinventarse. Las tradicionales paradas de la Rambla han desaparecido por obras, pero la magia de la celebración persiste en nuevas ubicaciones: Plaza de Cataluña, Portal de la Ancha y Plaza de la Catedral.
Frente a la Catedral Gótica, la afluencia es constante. Los lectores reconocen que aunque la Rambla era emblemática, este nuevo emplazamiento no desmerece. "Nos gusta este sitio junto a la catedral, el casco gótico. Es muy amplio, muy bonito y tenemos la catedral de fondo. Es un muy buen lugar también", aseguran los visitantes.
Para los libreros, la jornada está siendo todo un éxito. "Es un río constante de gente", comenta uno de ellos satisfecho. Otro añade: "La verdad es que es un privilegio poder estar aquí todo el día con las vistas de la Catedral. El sitio es muy bonito".
El tiempo acompaña y la celebración fluye como se esperaba o mejor. Bajo el lema "Sant Jordi nos hace mejores", la Generalitat reivindica esta fecha como una jornada de convivencia y consenso entre todos los catalanes, demostrando que las tradiciones pueden adaptarse sin perder su esencia.
Uno de los elementos más simbólicos de la campaña es la reinterpretación del dragón de la leyenda. En esta ocasión, el personaje abandona su papel de villano para convertirse en reflejo del propio espíritu de Sant Jordi: ya no devora personas, sino libros, y sustituye el fuego por rosas, convertidas en llamas de amor.
Se trata de una metáfora que refuerza la idea central de la campaña: el poder transformador de las historias.
La propuesta creativa, desarrollada junto a la ilustradora catalana Cristina Daura, aporta una mirada contemporánea a una tradición profundamente arraigada. Su estilo, influenciado por el arte fauvista y el cómic, contribuye a actualizar el imaginario de esta festividad.
De esta manera, Sant Jordi se convierte en un punto de unión en el que el intercambio de rosas y libros se vuelve un gesto que refuerza el sentimiento de comunidad y fraternidad social. A lo largo de la jornada, Onda Cero ha estado contando cómo se vive este día tan especial en Cataluña.
La acción, que cuenta con la colaboración de la Generalitat de Catalunya, pone el foco en el espíritu de Sant Jordi como una celebración que va más allá de la tradición.