Laura Ballarín reivindica a Asunción Bastida, la diseñadora que llevó la alta costura española al mundo
La comisaria de la exposición 'Asunción Bastida. Barcelona y la alta costura' explica en Más de uno, con Carlos Alsina, la trayectoria de una de las grandes creadoras de la moda española del siglo XX.
Madrid |
En una entrevista con Carlos Alsina en Más de uno, Ballarín explica cómo su investigación sobre Bastida también descubre una historia familiar inesperada: la de su tía abuela Vicky, una de las maniquíes más destacadas de su época, que trabajó durante casi treinta años con la diseñadora y viajó sola a ciudades como Nueva York y El Cairo.
El proyecto conecta así dos historias que permiten comprender mejor la moda española: la de una empresaria que consolidó su propia casa de alta costura en Barcelona y la de una mujer que encontró en las pasarelas una forma de independencia y desarrollo profesional.
Asunción Bastida, una pionera de la alta costura en Barcelona
Asunción Bastida ocupa un lugar destacado en la historia de la moda española. Su trayectoria representa una etapa en la que Barcelona se convirtió en uno de los principales centros de creación de alta costura del país, con diseñadores que desarrollaron sus propias firmas y proyectaron sus colecciones más allá de las fronteras nacionales.
Ballarín destaca la dimensión empresarial de Bastida, que no solo diseñó prendas, sino que también construyó una estructura profesional capaz de dar trabajo a más de 200 mujeres. Su actividad combinó la creación, la producción y la difusión de sus colecciones mediante iniciativas propias, como una revista vinculada a su marca.
La diseñadora también apostó por materiales como el algodón y el lino, que incorporó a sus propuestas de alta costura. Su trayectoria demuestra que la moda no consistió únicamente en confeccionar vestidos, sino que implicó desarrollar una empresa, construir una identidad de marca y responder a los cambios sociales y estéticos de cada época.
La comisaria subraya, además, las dificultades que afrontaron las mujeres empresarias durante buena parte del siglo XX. Bastida desarrolló su actividad en una sociedad que limitó la autonomía económica y profesional femenina, circunstancia que da aún más valor a su trayectoria.
La exposición recorre décadas de cambios en la moda española
La muestra 'Asunción Bastida. Barcelona y la alta costura' propone un recorrido por la evolución de la diseñadora desde sus primeros años hasta la transformación de la moda durante las décadas de los sesenta y setenta.
Las fotografías, los documentos y las prendas textiles permiten observar cómo los diseños respondieron a las circunstancias económicas y a las tendencias internacionales. La escasez de materiales de los años cuarenta condicionó la confección, mientras que la influencia del New Look de Dior en los cincuenta devolvió el protagonismo a las cinturas marcadas y las faldas voluminosas.
Los cambios sociales de las décadas posteriores también modificaron las siluetas y las formas de vestir. La exposición sitúa las creaciones de Bastida en ese contexto y muestra cómo la alta costura participó en la construcción de nuevos modelos de feminidad.
Para Ballarín, recuperar este legado significa reconocer el trabajo de una generación de mujeres cuya aportación no siempre recibió la atención que mereció. "Yo creo que esta exposición trata de hacer un poco de justicia con esto que vamos a ver", afirma.
Vicky Ballarín, la maniquí que descubrió a su propia familia
La investigación sobre Asunción Bastida también llevó a Laura Ballarín a reconstruir la vida de su tía abuela Vicky. El hallazgo comenzó cuando la familia revisó las pertenencias que conservó durante años y encontró vestidos, fotografías de viajes y documentos que revelaron una trayectoria profesional desconocida.
Vicky nació en Huesca en 1923 y se trasladó a Barcelona con 17 años. Allí comenzó a trabajar en una casa vinculada a la alta sociedad y entró en contacto con Asunción Bastida, que se fijó en su altura y su presencia y le ofreció una oportunidad como maniquí.
La relación profesional entre ambas se prolongó durante casi tres décadas. Vicky viajó sola a distintos destinos internacionales y participó en películas españolas de los años cincuenta y sesenta, una faceta que sorprendió a su sobrina nieta cuando reconoció su imagen en algunas escenas.
Una entrevista publicada en la revista Garbo resultó decisiva para comprender la dimensión de aquella vida. En sus páginas, Vicky aparecía como una de las maniquíes más veteranas de España y anunciaba su retirada.
"Yo me leo esa entrevista y digo: esta señora no es la señora que a mí me ha criado como a una abuela", recuerda Ballarín.
El descubrimiento también le provocó cierta culpa por no haber preguntado más a su tía abuela mientras vivía. "Por qué no le pregunté más, por qué no hice más por conocer esta historia que tuve que descubrir una vez que ella ya no estaba", reconoce.
Las mujeres que construyeron la historia de la moda y quedaron en segundo plano
La recuperación de la figura de Bastida también abre una reflexión sobre la manera en que se recuerda la historia de la moda. Ballarín señala que algunas creadoras quedaron relegadas a la categoría de modistas, mientras que otros nombres masculinos alcanzaron un reconocimiento mucho mayor.
La investigadora reivindica el valor de las revistas femeninas, las fotografías y los archivos personales para reconstruir esas trayectorias. Estos documentos permiten recuperar tanto la actividad de las diseñadoras como la de las maniquíes, modistas y otras profesionales que participaron en la industria.
"Prácticamente está todo fotografiado", explica al referirse al material documental que facilita la reconstrucción de aquella época.
El trabajo también demuestra la importancia de los testimonios personales. Los recuerdos de quienes conocieron a Vicky completan las imágenes y los documentos y aportan detalles sobre su carácter, sus relaciones y la independencia que alcanzó durante su etapa profesional en Barcelona.
La exposición "Asunción Bastida. Barcelona y la alta costura" convierte así la recuperación de una diseñadora en una reivindicación más amplia de las mujeres que participaron en la construcción de la moda española. La trayectoria de Bastida y la historia de Vicky muestran dos formas de abrirse camino en una industria exigente y en una sociedad que impuso importantes limitaciones a la autonomía femenina.