La Comisión Europea ha publicado sus previsiones de primavera y advierte de los efectos negativos de los aranceles de Trump, aunque aún no sabemos cuál será su intensidad hasta que sepamos cuánto arancel nos va a poner al final. Para España eleva ligeramente su previsión, no ve problemas de inflación en el horizonte, bajará la tasa de paro, cumpliremos el objetivo de déficit comprometido en Bruselas y disminuirá la deuda pública.
El riesgo es caer en la complacencia. Los economistas recomendamos las fases expansivas del ciclo para ahorrar y reducir más el déficit y la deuda sin recortes y medidas socialmente difíciles de aceptar. Y nos hemos alejado de nuestros socios en renta por habitante desde la crisis de 2008 y es el momento de ofrecer seguridad jurídica a los inversores para mejorar nuestros salarios, además del empleo.
No hay motivos para la relajación.