Madrid |
Javier Caraballo ha analizado en Más de uno, el programa de Carlos Alsina en Onda Cero, el debate sobre la posible dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, tras la tragedia ferroviaria. El periodista ha defendido que ya no es el momento de reclamar su salida, porque considera que lo ocurrido exige depurar responsabilidades políticas de mayor alcance.
"Yo, sinceramente, no estoy a favor de la dimisión de Óscar Puente. Ya no es el tiempo de dimitir a Óscar Puente", ha afirmado Caraballo, que considera que el ministro pertenece ya al pasado político y que la atención debe centrarse en las próximas elecciones, previstas dentro de poco más de veinte días.
Para el periodista, la palabra dimisión "se queda corta" ante la gravedad de lo ocurrido. En su opinión, el debate no debería limitarse a la continuidad del titular de Transportes, sino que tendría que abordar las responsabilidades que puedan derivarse de la gestión del Gobierno.
Durante su intervención, Caraballo también ha reflexionado sobre la utilidad de las comisiones parlamentarias de investigación. Aunque tradicionalmente se ha mostrado escéptico sobre estos órganos, al considerar que suelen resultar poco efectivos, ha reconocido que pueden desempeñar una función relevante de cara al futuro.
"Me he dado cuenta ahora de que las comisiones de investigación sirven para investigar el futuro", ha señalado. En este sentido, ha distinguido entre esclarecer lo sucedido en el pasado, una tarea que ha dejado en manos de los tribunales, y utilizar la documentación disponible para determinar qué advertencias se produjeron y qué decisiones se tomaron.
El periodista ha destacado especialmente la información que ha ido apareciendo en el Senado durante el último año, en el marco de los trabajos relacionados con la seguridad ferroviaria. A su juicio, ese material constituye una base documental de gran importancia para examinar la actuación de los responsables políticos y las advertencias que se produjeron antes de la tragedia.
Caraballo ha concluido que esa documentación hace "insostenible cualquier versión exculpatoria del Gobierno", por lo que considera que el debate sobre las responsabilidades políticas no puede reducirse a la posible dimisión de Óscar Puente.