Viva el vino

Raúl del Pozo reflexiona sobre la responsabilidad política del presidente: "Esto ya es el caso Sánchez"

El veterano periodista reflexiona sobre la actitud de Pedro Sánchez ante el caso fiscal general y el caso Ábalos y Cerdán, y sobre su responsabilidad política.

Raúl del Pozo

Madrid |

Últimamente a Pedro Sánchez todo le sale mal. El fiscal general que tanto apoyó ha sido condenado por el Tribunal Supremo, lo inhabilita por dos años y el informe de la UCO sobre Cerdán le deja indefenso, sin relato, desprestigiado, como explica Rufián, al presidente del Gobierno le llaman hijo de puta, galgo, begoño, felón, traidor...

No sabemos por qué aguanta tanto. Quizás para defender a su familia, pero ocultó que dos de sus colaboradores están pringados por la corrupción. Y él los nombró. Su responsabilidad política es evidente, evidente.

Dice Pedro Sánchez que desde el primer minuto hemos actuado con contundencia. Pero no hay nadie que dude de que el cómplice de sus secretarios de organización, Ábalos y Cerdán. Hay gente que lo da por acabado después del último informe de la UCO y canta su epitafio.

No es inmune a la justicia ni siquiera al rey que trajo la democracia, pero le abriga la mentira. Para Maquiavelo la mentira es necesaria por la simpleza del pueblo. Él siempre encontró fácilmente el modo de disculparse por la falta de exactitud. Pero esto ya es el caso Sánchez. Caso Sánchez.

Los dos colaboradores representan la corrupción total y eran de la total confianza del presidente

Los dos colaboradores representan la corrupción total y eran de la total confianza del presidente. Como ha reafirmado Yolanda Díaz, hay gobierno de corrupción para rato.

También puede ocurrir que termine en diez días. Porque cuando se trata de Pedro Sánchez y de los escuderos enfangados hasta las cejas asumir responsabilidades significa sacudirse los imputados y alegar que él nunca supo nada.

Los corruptos van a dar la razón a Lutero cuando nos describía como ladrones embriagados con el vino de la fornicación. Aunque les moleste a los protestantes. ¡Viva el vino!