Latorre, sobre las palabras de Sánchez hacia Vivas: "Ha querido encontrar a su Mazón en Ceuta"
El director del tramo informativo de Más de uno expone en su monólogo las polémicas declaraciones del jefe del Ejecutivo sobre el presidente ceutí, y que pese a su intento de correlación "quién estaba en el Ventorro esta vez era él".
Madrid |
Hay palabras que jamás se olvidan y ya no hay duda de que las cuatro que Pedro Sánchez ha pronunciado displicente, sin pararse siquiera a mirar a la periodista que le hacía una pregunta, sea recordadas ya siempre como el perfecto resumen de la gestión de la crisis de Ceuta. Es más, suponen la enésima muestra de cuál es su concepción del Estado.
Ni Mbappé, ni Vinicius, ni Konaté son españoles ni tienen mayor responsabilidad política que la fama que les ha dado el fútbol. Pedro Sánchez es el presidente de los españoles, también de los ceutíes.
El tiempo y la distancia. Sánchez apenas tarda unos segundo en pronunciar estas cuatro palabras.
Y en ese tiempo recorre una distancia sideral. Se sitúa afectivamente a miles de kilómetros de los ceutíes. Desde el comienzo de la crisis el nombre del accidente que separa la península de Ceuta se ha hecho paradójica. Con apenas cuatro palabras ha conseguido ensanchar aun más el Estrecho y establecer una distancia afectiva insalvable con los españoles que habitan en la frontera sur de Europa.
Analicemos la frase. La periodista le pregunta por los menores que aún vagan por las calles de Ceuta. Ayer les contábamos que el mando único ni siquiera sabe cuántos son y hace cálculos a bulto, con un margen de error que es inmoral. Decía Ángel Víctor Torres que sería entre 700 y 1000. Entre 700 y 1000 caben 300. 300 menores en la zona de incertidumbre.
Que Pedro Sánchez se desentienda de ello demuestra que ignora lo que es una comunidad política y que efectivamente, como sospechaba Patxi López, no sabe lo que es una nación. Cree que es un entramado burocrático que permite eludir responsabilidades cuando vienen mal dadas. Lo hizo en la pandemia con la cogobernanza y también lo hizo en la Dana.
En esta ocasión ha querido encontrar a su Mazón en Ceuta, sólo que Juan Jesús Vivas y el que esta vez estaba en El Ventorro era Sánchez.
Todos los ministros dirigen ahora sus baterías contra este presidente de 73 años que alertó en los días previos del peligro que corría su ciudad y que permaneció durante toda la crisis al pie de cañón. Cuando quiso alertar del riesgo de asalto a la frontera le llamaron pesado, ahora que pide ayuda para combatir la catástrofe le acusan de dinamitero.
En su informativo en Antena 3 le preguntaba Sandra Golpe a Vivas.
Es verdad que la custodia de los menores inmigrantes sería responsabilidad de lo que llamamos el gobierno autonómico. Y que Vivas podría solicitar un reparto de inmigrantes por la Península y que las comunidades del PP se oponen porque tienen pactos con Vox que son explícitos al respecto. Ni un mena más. Y que ayer votaron una iniciativa de Vox que cierra las puertas a los menores.
Pero pregúntense por qué no insiste demasiado con esto el Gobierno y quizás recuerden la promesa que Sánchez hizo a sus socios europeos acerca de que ninguno de los inmigrantes llegarían a la península y a territorio Schengen. Porque Europa sigue endureciendo la política migratoria y España se está convirtiendo en un socio muy incómodo.
Miren… Ceuta es un ciudad más pequeña que Pontevedra. Llamamos gobierno autonómico a una alcaldía. No tiene a su disposición un ejército, ni cuerpo del Estado. Sánchez tardó 30 días en decretar un mando único. Lo hizo sólo despues de regresar de las vacaciones. Hoy casi 50 días después de la invasión, no sabe ni cuantos niños y adolescentes inmigrantes vagan por las calles de Ceuta… y pretende imputarle la responsabilidad a Juan Jesús Vivas.
En Ceuta hay ya peleas por el territorio con armas blancas. Qué hace Interior. ¿Eso pregúntaselo a Vivas?
La Audiencia Nacional paraliza el movimiento de los inmigrantes al puerto
Miren, ayer hubo una decisión judicial casi tan relevante como los avances que ha hecho la juez María Tardón y que da la medida de la irresponsabilidad peligrosa del gobierno central.
La Audiencia Nacional ha paralizado el levantamiento del traslado al Puerto de los inmigrantes que ahora viven en poblados chabolista. Y aquí, sin ser Von Clausewitz, ni expertos en guerra híbrida ya les decíamos que esa decision que había tomado de forma unilateral Óscar Puente era, por decirlo en términos amables, una locura.
Porque si esto es lo que parece, un ataque a la integridad territorial de España, trasladar el problema al Puerto supondría que el agresor ha conseguido uno de sus objetivos que es afectar a una de las infraestructura críticas, como es el Puerto, a uno de los enclaves esenciales para el funcionamiento. Lo mismo puede ocurrir en playa Benítez, donde el campamento ya alcanza los límites de la desaladora, que es una planta vital para el abastecimiento de agua de Ceuta.
Mientras tanto la juez María Tardón parece determinada a llegar hasta las últimas consecuencias en su investigación del asalto en el que murieron 140 personas. Ha llamado como testigos a Juan Jesús Vivas y al delegado del Gobierno en Ceuta, ese hombre que considera que pretende hacernos creer que con la cabeza de su jefe de gabinete basta para purgar la responsabilidad de quien fue avisado de los llamamientos del asalto, los desoyó y luego mintió al respecto.
Von der Leyen apoya a Ceuta
Ayer además se produjo el debate sobre el estado de la unión, del que podríamos decir que es como el debate sobre el estado de la nación si en España recordáramos lo que es eso.
Con toda su gelida germanidad Ursula Von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea se mostró más cálida y cercana con Ceuta que Pedro Sánchez desde que estalló la crisis
Úrsula Von der Leyen ha endurecido aún más el discurso de la Comisión sobre la inmigración e incluso ha propuesto una nueva regulación que permitiría a los Estados miembro suspender las reglas migratorias en casos de crisis. Es importante esta declaración pero también lo es recordar que si España está hoy tan sola en la Unión es porque su Gobierno va a contrapelo de Europa en los dos asuntos cruciales para los 27, que son la inmigración y la defensa. ¿por qué? ¿Por convicción? No. Porque en España el interés nacional se supedita al interés particular de Pedro Sánchez. Y si vienen mal dadas. Ya saben…