El sueño de Alsina: "Sánchez se iba a casar en segundas nupcias con Zapatero"
El director de la parte magazine de Más de uno expone esta experiencia onírica donde el presidente del Gobierno se esposaba por segunda vez con el expresidente imputado, mientras que a Begoña Gómez le iban a instalar un canapé carísimo donado desinteresadamente por Indra, Telefónica y Petróleos de Venezuela.
Monólogo de Latorre: "Estaban avisados, sí. Como lo estaba Marruecos"
Madrid |
Esta noche soñé……que despertaba.
Y en mi salón estaba Zúmer pegado a un televisor de mil pulgadas y empeñado en que viera un documental sobre un concurso de gachas en Escocia. A menudo pienso que a los culturetas, de tanto consumir plataformas, se les ha ido la cacerola.
Yo me excusé como pude: ‘No tengo tiempo’, le decía yo, ‘estoy liadísimo con el segundo tramo’. Ponía cara de no creérselo: ‘Trabajas menos que Harry y Megan’, me soltaba, poseído por el espíritu del ‘Diez minutos’, ‘claro que tú, al menos no te quejas’. En la televisión habían parado un momento la emisión de las gachas para informar de que Harry y Megan estaban dolidos porque el príncipe de Gales les pagaba sus gastos pero no les encomendaba tarea alguna.
Nunca pensé que Zúmer pudiera interesarse por una familia real que siguiera viva.
Abandoné el salón y me fui a escuchar la radio a la cocina. Sonaba la cuña del seguro de salud Becerro y Acebes, que es mi compañía favorita de seguros porque no rehúye el hecho de que a sus asegurados, más que estar sanos lo que pedimos es que nuestros vecinos estén menos sanos que nosotros. Hechos un asco. Aplaudo esta publicidad descarnada y cruda, cuando la señora del anuncio disfruta oyendo toser a los residentes de su adosado.
Luego Marta informaba de que aquí había avisado al gobierno de lo de Ceuta todo dios. El CNI, el CSI, el CNIF, la CEIM, el CSIC, la CSIF y el Consejo Nacional de Optometristas. (Esto, sólo organismos que empiezan por ‘c’; luego estaba el Ejército, la embajada, la federación de asociaciones vecinales, Radio Taxi Ceuta y un agente de aduanas que echa el día, el hombre, mano sobre mano porque la aduana, en Ceuta, sigue sin estar abierta.
Según Marta, había avisado hasta la dirección general de tráfico. Envió un Es Alert a la Moncloa: ‘Probable atasco en el Tarajal por los miles de desplazamientos que se esperan mañana’. Le preguntaron a un ministro por los quince mil informes que avisaban de todo y dijo: ‘No eran informes, eran documentos de trabajo’. Y se quedó en su paz. O sea, paciendo.
Interrumpió Marta la noticia para dar otra. ¡Última hora! Juan de Dios Colmenero informaba desde la Moncloa de que Sánchez se iba a casar en segundas nupcias. Con Zapatero. Y sin dejar a Begoña. Decía Juande: ‘el presidente une su destino a ZP’. Y se le quebró un poco la voz, emocionado, porque el poliamor lo puede todo. La portavoz del gobierno compareció feliz e hizo un canto al corazón del presidente: ‘Lo tiene tan grande’, dijo, ‘que le harían falta cinco pechos’. Luego se pusieron pesados los periodistas interrogándole sobre la diferencia entre pareja abierta, trío y trieja y le explotó a la portavoz la cabeza poniendo perdida de gachas neuronales la sala de prensa.
Llamaron a la puerta de mi sueño y era un mensajero que me traía en mano la revista ‘Hola’. La portada eran Sánchez y Zapatero paseando de la mano por el jardín de la Moncloa camino de Begoña. Ella aguardaba al fondo, en el rincón que usaba Felipe para cuidar de sus bonsáis y que, según decía el reportaje, Pedro había ordenado fumigar una tarde de ira en que Felipe desembarcó en El Hormiguero para volver a llamarle trolero.
Declaraban los recién casados que habían empezado a construir un búnker capaz de resistir lo mismo una pandemia que un volcán, lo mismo un guerra nuclear que una hecatombe electoral. ‘De aquí no nos saca ni Felipe VI’, comentaban, bromistas. Revelaban que tenían intención de acudir siempre juntos los tres a todas partes. Y que en la sala donde se reúne el Consejo habían ordenado cambiar la silla del presidente por una silla de montar ministros. A Begoña le iban a instalar un canapé carísimo donado desinteresadamente por Indra, Telefónica y Petróleos de Venezuela. ‘Delcy es un amor’, declaraban los tres a un tiempo.
La última página del reportaje del ‘Hola’ la ocupaba una fotografía tierna en la que Sánchez, vestido con traje ignífugo, le estaba poniendo a Zapatero una diadema de Eugenia de Montijo valorada en dos millones de votos. Me pareció que el ex presidente estaba en pelota picada, como si en lugar de dormitorio fuera un juzgado y acabaran de pasar por allí, al galope, los venezolanos de Plus Ultra. ‘Polvo somos y en polvo nos convertiremos’, le decía Zapatero a Pedro. Y éste, temeroso, le frenaba. ‘Déjate de polvos que este amor nuestro sólo es estratégico’.
Se acercó Begoña para consolarle: ‘Él te quiere, José Luis, puedes estar seguro. Nunca le vi querer tanto a alguien… que no fuera Santos Cerdán’.