OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Cerdán contamina todo lo que negoció"

Carlos Alsina analiza en su monólogo la estrecha relación entre Pedro Sánchez y el "negociador de los pactos políticos" que ahora se está demostrando que es una persona corrupta.

Carlos Alsina

Madrid |

Tarjeta del economato, jabón, papel higiénico, la bajera para el catre y una toalla. Estos son los nuevos bienes de que dispone, desde ayer, Santos Cerdán León, cincuenta y seis años, natural de Milagro, en Navarra, en política —y empalmando cargos— desde hace veinticinco años. Santos Cerdán, hombre de familia, de la familia del sanchismo, de los Sánchez de toda la vida.

En su primera noche en prisión preventiva —un trago para cualquier persona— el peso pesado del sanchismo habrá tenido tiempo para reflexionar. Reflexión en Soto del Real, prisión ubicada en el municipio del mismo nombre, del que fue alcalde, seis años, Juan Lobato. El mundo es un pañuelo. Habrá podido reflexionar esta noche el presunto Cerdán y más que va a poder hacerlo en este verano carcelario de duración incierta.

De hito en hito, ya tenemos al primer secretario de organización de un partido en el gobierno encarcelado preventivamente por un caso de corrupción. Quién da más. Como tantas otras cosas que están pasando, esto nunca antes había sucedido.

Un mitin para su defensa ante el juez

Nos preguntábamos ayer aquí, a esta misma hora, si Cerdán, precavido, acudiría a declarar al Supremo provisto de mochila y de muda, como cuando iba a Suiza a despachar con su compadre, y delincuente huido, Carles Puigdemont. Si llevaría muda por si acaso su alegato de inocencia no convencía al juez que instruye, por si acaso el fiscal anticorrupción advertía riesgo de que destruyera pruebas si lo dejaban suelto. Y ambas cosas sucedieron. Con la ayuda, inestimable, del propio Santos Cerdán.

Responder solo a las preguntas de tu abogado, y no del juez que dirige la causa, acostumbra a ser una mala idea (el fiscal general García Ortiz puede iluminarle sobre esta materia, tiempo ha tenido él de arrepentirse por ningunear al juez Hurtado). Ignorar a la fiscalía tampoco suele reportar grandes alegrías para el imputado que decide hacerlo.

Pero, si además de no querer responder, como hizo ayer Cerdán, intentas colocar un mitin sobre la infame persecución que sufres solo por ser progresista, y sanchista, y por haber sido pieza clave en los pactos políticos que han hecho posible que tu jefe perdure y que tú disfrutes de la posición de poder que te permite hablar en su nombre, entonces estás comprando todas las papeletas para que el juez y el fiscal interpreten que no te estás tomando en serio una investigación judicial por enriquecimiento ilícito y compraventa de favores políticos.

Más aún si sospechan que quien cortaba el bacalao, desde arriba de la trama, eras precisamente tú. Santos santificado Cerdán. Hay dos opciones: o este hombre se ha creído su propio cuento, o no distingue un mitin de partido de una deposición judicial.

Hay dos opciones: o este hombre se ha creído su propio cuento, o no distingue un mítin de partido de una deposición judicial.

Santos santificado Cerdán, el hombre al que rindió obediencia, y cuya integridad alabó, el Partido Socialista congregado en Sevilla hace sólo siete meses, en aquel congreso que cerró filas (y cerró bocas) en torno al delegado de Sánchez en Ferraz, el hermano mayor de la familia cautiva. ¿Quién es Santos Cerdán para usted?, le preguntaron a Sánchez en Rac1 hace año y medio.

Apunta el juez que se está buscando el botín obtenido a base de adjudicaciones y mordidas. Y reitera algo que viene diciendo: además de los ya investigados, Ábalos, Cerdán, Koldo, puede haber más. Más personas, físicas o jurídicas, que podrían haber pillado.

El negociador de los pactos políticos era, a la vez, jefe de una trama corrupta

El negociador de los pactos políticos era, a la vez, jefe de una trama corrupta. Todo en orden. Y aún presume el presunto de haber amarrado él los apoyos del PNV y de Bildu, y de haber intimado con Puigdemont. Sin duda le hace sentirse importante, el cardenal favorito del Papa, el gran muñidor, pero al hacerlo riega de aguas fecales las negociaciones que mantuvieron en el trono a San Pedro. Su misma presencia contamina todo aquello que tocó.

Bien lo sabe el PSOE, que no se cansa de decir cada día, y cada hora, lo defenestrado que ya está. Pregunta: si cuando presumieron de repudiar a Ábalos estaba su secretario de organización negociando con él un apaño, ¿quién garantiza que no haya alguien negociando estos días con Cerdán?

Si cuando presumieron de repudiar a Ábalos estaba su secretario de organización negociando con él un apaño, ¿quién garantiza que no haya alguien negociando estos días con Cerdán?

Con Cerdán se desmorona la cantinela gubernativa —y muy machacona— sobre la persecución que sufren los socialistas por ser socialistas, los progresistas por ser progresistas, los sanchistas por ser sanchistas. Hay cientos de miles de socialistas a los que nadie ha procesado, millones de progresistas en España que nunca han sido imputados, hay incluso decenas de sanchistas (casi todos sobrevenidos, ya sabemos, el ejército de conversos) que no están procesados.

Con Cerdán se desmorona la cantinela gubernativa sobre la persecución que sufren los socialistas por ser socialistas

La matraca que ha dado el PSOE estos últimos meses es otra de esas tácticas que le ha copiado al independentismo (a estas alturas, ya le ha copiado casi todo). Eran los dirigentes independentistas los que atribuían a una persecución el procesamiento de algunos de ellos. El inefable Joaquim Torra fue principal propagandista de este engaño: "Nos procesan por ser independentistas", dijo en este programa. Era mentira, claro, porque él, siendo muy independentista, ni estaba ni estuvo nunca procesado. Ahora se repite la historia con el PSOE como propagador de la falacia.

Santos Cerdán estuvo meses propagando el bulo de que era injustamente difamado. Secundado en el bulo, naturalmente, por su equipo de confianza en Ferraz, prietas las filas, para el que la palabra de su santo era la verdad revelada. El equipo que, de momento, le sobrevive para poder seguir desinformando a la opinión pública cada día.

¿Cómo era aquello que repetían ministros y comentaristas afines cuando Víctor de Aldama empezó a largar? Que era un recluso, un imputado en prisión preventiva, un esparcidor de mentiras que injuriaba y difamaba para obtener beneficios de la fiscalía. Qué escándalo, que un juez le hubiese permitido salir de prisión solo por asumir sus delitos, señalar a otros presuntos corruptos y aportar papeles que lo pudieran acreditar. Qué escándalo.

Ahora será Cerdán quien acabe planteándose qué significa exactamente esto que María Jesús Montero, con la boca pequeña, le anima a hacer: colaborar con la justicia para que la investigación llegue hasta el final.

Puede empezar por dar ejemplo investigando ella, como vicesecretaria general que es del PSOE, si Cerdán ha mantenido el contacto con Koldo este último año y con qué finalidad. Cuántas veces hablaron y de qué. Puede empezar investigando ella si cada vez que el PSOE presumía de estar colaborando con la justicia, su secretario de organización estaba haciendo ofertas laborales y económicas a José Luis Ábalos para que se resignara a su suerte y se abstuviera de hablar de nadie más.

Puede empezar investigando ella cuántas veces mintió Cerdán, sin que nadie a su alrededor se lo discutiera, cada vez que negó tener trato con Leire, de las 'Leires' y los 'Dolset' que acudían a Ferraz con su catálogo de grabaciones 'villarejas' ofreciéndose a ayudar. Puede empezar rectificando ella cada una de las versiones falsas que dio su secretario de organización ante cada información de prensa que le salpicaba.

Puede, en fin, empezar por levantar acta de que ni eran injurias, ni eran difamaciones, ni eran bulos, ni eran pseudomedios, ni era basura. Porque de todo eso fue responsable cada una de las personas que lo dijo, empezando por el secretario general y su segunda. Hay comité federal del PSOE este sábado. Excelente oportunidad para restablecer la verdad.