OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Follow the money"

Carlos Alsina destaca en su monólogo las novedades del caso Koldo cuya investigación apunta ahora a las cuentas de la exdirectora de Adif, Isabel Pardo de Vera, y al exidrector de Carreteras, Javier Herrero Lizano.

Carlos Alsina

Madrid |

Había una vez un escritor llamado William, más de Manhattan que Woody Allen, cuyo día a día consistía en levantarse, dar un paseo, escribir durante dos o tres horas, comer (un poco cualquier cosa) y meterse en un cine a ver, también, casi cualquier película. El autor había compaginado, al comienzo de su carrera, la escritura de teatro con la novela.

Una de sus historias inventadas -joven granjera increíblemente hermosa y con el corazón roto por la desaparición de su amado es elegida por un príncipe bien poco agraciado como su futura esposa, es decir, como princesa prometida- la convertiría él mismo en guion para cine haciendo así posibles tres cosas: el descubrimiento de una actriz llamada Robin Wright, más tarde la señora Underwood de 'House of cards'; una banda sonora que aún resiste, creada por Mark Knfopler; y un personaje español que haría inmortal la frase 'tú mataste a mi padre, prepárate para morir'. Es decir, Iñigo Montoya.

Pero no fue esta la frase que más repercusión acabaría teniendo de todas las que escribió este guionista. Mucho antes de 'La princesa prometida' había firmado sus dos textos más brillantes, ambos premiados con un óscar y ambos con Robert Redford en el reparto. El primero fue 'Dos hombres y un destino', guion original de William Goldman. Y el segundo, 'Todos los hombres del presidente', adaptación libre del libro periodístico de Woodward y Berstein. El Watergate.

Y ahí, sí. Ahí sí dejó el guionista Goldman la frase que más veces sería después repetida por dos colectivos profesionales muy concretos. Uno, los periodistas. Dos, los policías que investigan la corrupción. La frase, perfectamente inventada, la puso Goldman en boca de 'garganta profunda', la fuente de alto nivel que abastecía de información confidencial al reportero Woodward y cuya identidad permaneció secreta tres décadas. En la versión original de la película, la frase tiene apenas tres palabras.

"Follow the money". Haga solo eso, seguir el money. En la versión doblada le añadieron alguna palabra más porque debieron de pensar que quedaba más redonda. "Siga el rastro del dinero". Porque eso es lo que deja rastro cuando hay corrupción en el poder, mangoneos, pagos y cobros ilícitos, blanqueamiento, patrimonios inexplicables, cajas ocultas. Lo que deja rastro es el dinero. En Argentina la cosa quedó aún más redonda: 'Sigan la plata'.

Siguiendo la plata, o sea, el money, los investigadores de la UCO van desenredando el hilo enmadejado del caso de 'los koldos', también llamado caso Aldama, caso Ábalos, o caso Cerdán (tanto da porque todos son sospechoso de manejar dinero para fines ilícitos). El juez Puente pone deberes y los investigadores de la UCO los van cumpliendo. Antes del verano les dijo que había que encontrar el botín. Si altos cargos políticos se corrompen para manipular contratos y favorecer a quienes les untan, en algún lugar han de tener escondido el dinero que han amasado. "Sigan la plata". O mejor: "Encuéntrenme la plata".

En algún lugar han de tener escondido el dinero que han amasado, "sigan la plata"

El juez Puente en el Supremo y el juez Moreno, en la Audiencia Nacional. Porque la saga de 'los koldos' tiene una precuela protagonizada por dos ex altos cargos que no eran diputados ni tenían fuero y cuya gestión se investiga en el juzgado: Isabel Pardo de Vera,presidenta de Adif los tres años que Ábalos fue ministro y después secretaria de Estado con Raquel Sánchez -ministra que apenas dejó huella y que fue recolocada en la presidencia comodín de Paradores-, y Javier Herrero Lizano, que fue director general de Carreteras con Ábalos por mediación de Santos Cerdán.

El interés de Cerdán en colocar a Herrero en ese puesto nada más llegar el PSOE al gobierno y en que por nada del mundo lo relevaran años después para que no cantara, ya despertó las sospechas de la UCO cuando escuchó las grabaciones que hizo Koldo a su legión de colegas.

Ahora lo que los agentes solicitan al juez -follow the money-es permiso para bucear en las cuentas corrientes y el patrimonio de estos dos pesos pesados -Herrero y Pardo de Vera-, por si hubieran recibido ellos también contraprestaciones por su encomiable labor de asistencia al clan de los koldos. Menciona la UCO que este Herrero adquirió a través de sociedades casi treinta hectáreas de terreno en dos operaciones en la provincia de Cádiz.

La UCO sigue a su ritmo en todos los frentes que tiene abiertos. Y Ábalos, por cierto, sostiene que es la falta de 'money', lo que demuestra que él nunca hizo nada malo. Ha presentado su enésimo recurso y en él alega que no se le han podido encontrar dádivas económicas y que todo lo que hay contra él es la palabra del ubicuo Víctor de Aldama.

Será por jurados

Y será por jurados. El jurado está de moda. Al menos, en el juzgado de Juan Carlos Peinado. El juez que amaba los sábados propone que también sea un jurado quien se ocupe de la parte central de la causa que instruye (a trompicones) desde hace un año y medio. La parte central no es la malversación por tener ocupada a su asistente de Moncloa en tareas particulares, sino la utilización de su parentesco con el presidente del Gobierno para obtener favores de empresas.

Tampoco es que el juez haya descubierto el océano, pero escribe en su auto que difícilmente Begoña Gómez habría podido hacer todo lo que hizo de no haber tenido un marido que se desempeña como presidente del gobierno (va a ser eso). Si algo está fuera de duda, haya delito o no en la actividad de Begoña Gómez, es que de no haber estado casada con Pedro Sánchez España nunca habría sabido quién es Juan Carlos Peinado.

El presidente nos toma el pelo con los Presupuestos

El marido, por cierto -no el del juez, que no tiene, sino el de Gómez- persevera en su tomadura de pelo sobre los Presupuestos Invisibles del Estado. No solo porque considera evidente algo que en absoluto lo es, esto de que presentará los Presupuestos o porque afirma que va a trabajarse el apoyo de los grupos, cuando no consta que hasta hoy se haya trabajado nada;

Nos toma el pelo el presidente porque presume de ir a cumplir el mandato constitucional cuando, de hecho, ya la lo ha incumplido. No solo esta semana, porque la fecha para presentarlos ya se le pasó -y se le pasó porque él decidió que se le pasara, él y sólo él-, sino porque el mandato constitucional ya lo incumplió, del todo, el año pasado. Y el anterior al pasado.

Hombre, está bien que un presidente de gobierno confiese en público que lleva dos años negándose a cumplir la Constitución y dejando de a hacer su trabajo, pero igual una confesión como esta -rebeldía y desidia, dos en una- debería haber tenido ya alguna consecuencia. En cualquier otro empleo, estas cosas se pagan.