Marta García Aller: "Puigdemont es ese molesto recordatorio de la vuelta a la rutina"
Marta García Aller analiza la vuelta a la rutina política del Gobierno de España que ha estado marcada por la entrevista de Pedro Sánchez en televisión española y la reunión entre Illa y Puigdemont en Bruselas.
El segundo día de vuelta al trabajo es claramente más difícil que el primero. Porque el primero uno llega con la energía y el moreno renovados. Algunos hasta con una entrevista en TVE. Y, de pronto, la realidad. La novedad y el olvido se desvanecen. Y lo más duro es que, salvo el moreno, nada ha cambiado. Lo olvidado sigue ahí. También ese compañero o jefe molesto que lo hace todo más difícil.
Puigdemont es más jefe que compañero. Y ahí sigue. Un inicio de curso más. Para recordarle a Sánchez en cada vuelta al cole que su futuro depende de él. El president Illa es el encargado de ir a verle hoy a Bruselas para llevarle un recado, no sé si también un trozo del bocata.
Puigdemont es ese molesto recordatorio de la vuelta a la rutina. Y ya puede Sánchez empezar el curso, el tercero ya de esta legislatura, insistiendo en que esta vez sí que va a presentar Presupuestos, como le dijo anoche a Pepa Bueno. Pero vuelve a depender de Puigdemont. Eso sí que es un anacronismo y no la marca del bikini.
También dijo Sánchez que él va a seguir, se los aprueben o no, los Presupuestos. Va a presentarse a los exámenes, pero le da igual suspender. En su caso presentarse al examen sería un avance. Porque de momento ni eso. Y está obligado a ello según la Constitución. Esta también sigue ahí, por más que le pese a Puigdemont.
Y ahí siguen los jueces. A los que Sánchez atacó ayer dentro de su vuelta a la rutina. Hasta se rio el presidente al preguntarle por las imputaciones de su esposa. "¡No sé cuántas llevamos!", dijo. Por si hubiera perdido la cuenta, también está la imputación de su hermano y de su Fiscal General. Todo eso también sigue a la vuelta del verano. Sánchez se mostró tan convencido de la inocencia de todos ellos como hasta hace bien poco de la inocencia de Santos Cerdán. Que sigue en la cárcel.
Mira, la vuelta a la rutina podría ser peor. Algunos no han podido salir de ella.
¿Moraleja?
Sánchez sigue dispuesto, a gobernar sin Presupuestos