LA PRIMERA DE LA MAÑANA

Marta García Aller: "Lo único que le queda a Puigdemont es Sánchez"

Marta García Aller reflexiona sobre la reunión entre Carles Puigdemont y Salvador Illa que tuvo lugar este martes en Bruselas.

ondacero.es

Madrid |

De todas las preguntas que ayer no pudieron hacerse al president Illa y al ex president Puigdemont, porque no aceptaron ninguna, seguramente la más interesante (por sencilla) hubiera sido quién es el presidente legítimo de Cataluña, de la comunidad autónoma. Porque ahora se nos olvida, pero Puigdemont ha estado muchos años dando la tabarra desde Waterloo asegurando ser el presidente legítimo de una República inexistente. Ya que ayer no parece que lograran ningún acuerdo, podrían al menos haber acordado eso.

Qué buen momento hubiera sido el photocall de ayer para hacer a Puigdemont reconocer que no queda nada del 1-O. Ni el Consell de la República aquel que se inventó le queda ya.

Lo único que le queda a Puigdemont es Sánchez. Si no estuviera Sánchez vendido a la puja de los socios, con cada vez menos apoyos en el Parlamento, mendigando apoyos…(si no a los Presupuestos, al menos a alguna iniciativa legislativa), Illa no habría tenido por qué ir a Bruselas a reunirse con quien estuvo a punto de llevar al abismo a Cataluña el 1-O.

Illa y Puigdemont solo se pusieron de acuerdo en la foto, pero una foto pelada. Ni siquiera hubo acuerdo en qué banderas aparecerían en ella. Así que convinieron no poner ninguna. El vacío como metáfora. Y el silencio. Ni comparecencia hubo para explicarnos de qué habían hablado. No deja de tener su gracia: silencio total para promocionar las bondades del diálogo.

El independentismo acusa a Illa de ser un mandado de Moncloa, de estar al servicio de Sánchez, o sea, de Madrid. Y, desde luego, lo parecía. Aunque en Cataluña el partido que más pendiente vive de Madrid es Junts. Si no fuera por la fuerza de sus siete votos en el Congreso de los Diputados, ¿qué pintaría Puigdemont?

Es gracias a Madrid que Junts camufla su situación de debilidad en la política catalana, tras el fracaso del procés. Bueno, y gracias también a la foto que le regaló ayer el president de la Generalitat, convertido a su pesar en sucesor de Santos Cerdán.

¿Moraleja?

Para Puigdemont, la gran conquista, es volver a aparecer como protagonista