Marta García Aller: "Otro gobierno francés se desmorona, tiembla toda la eurozona"
Marta García Aller analiza la visión que puede haber desde España de la crisis política en Francia y las consecuencias negativas que puede tener para todo el continente.
Cada vez quedan menos franceses que no han sido primer ministro. El último dimitió ayer, pocas horas después de anunciar su Gobierno. 27 días aguantó Lecornou. Ni un ciclo menstrual. Para encontrar el siguiente tiene 48 horas. Bueno, treinta y algo le quedan.
Lo que está pasando en Francia causa aquí una curiosa mezcla de intriga, estupor y desquite. Desquite porque tiene su puntito de revancha para los vecinos del sur ver bajarse a trompicones esos aires de superioridad tan francesa que hace no tanto nos daban lecciones a los PIGS.
Intriga porque, por más vecinos que seamos, hay costumbres que no pueden resultarnos más ajenas. Cocinar con mantequilla, dimitir todo el rato… Aquí, que no dimite nadie, ni sin aprobar presupuestos tres años seguidos, ni aun teniendo un ex secretarios de organización en la cárcel y otro cada vez más cerca de ella, ni el fiscal general imputado, ni la ministra a la que le fallan las pulseras anti-maltrato, ni la consejera responsable de que miles de andaluzas reciban tarde sus disgnósticos de cáncer… Así que, esto de que en Francia anden dimitiendo todo el rato, normal que nos genere mucha intriga.
Pero además de intriga, estupor y desquite, sobre todo, sobre todo, lo que está pasando en Francia debería inspirarnos inquietud. Si el de arriba tiene muchas goteras, tarde o temprano, es problema nuestro. Y 'nuestro' es toda la economía de la eurozona. Porque Francia es demasiado grande para quebrar. Y, además, no tiene costumbre. No es Italia.
Francia es la segunda economía más grande de la Unión Europea, miembro crucial del G7, la única potencia nuclear de la UE y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Es el país más influyente en la UE junto con Alemania. Y en ambos países la ultraderecha encabeza las encuestas. Eso sí que lo trastocaría todo, no solo la política europea, también el futuro de Ucrania y la guerra comercial con Trump. Esos solían ser los mayores problemas de la UE. Ahora lo tenemos dentro.
¿Moraleja?
Otro gobierno francés se desmorona, tiembla toda la eurozona