La primera de la mañana

Marta García Aller lamenta el "entierro del orden mundial" que tendrá lugar en la cumbre de Davos: "Adiós al derecho internacional"

La periodista de Más de uno hace balance de la situación internacional a pocas horas de que el presidente de EEUU, Donald Trump, llegue al encuentro de líderes internacionales.

Marta García Aller

Madrid |

Los líderes mundiales se han juntado en Davos. Más que una cumbre, es una especie de entierro del orden mundial. Los líderes mundiales están en Suiza haciéndole un homenaje póstumo. Esta tarde también asiste Donald Trump a certificar su muerte. O tal vez a rematarlo.

Como todo funeral, el que se está produciendo en Davos tiene una parte solemne y otra de adaptación a una nueva realidad. Adiós al derecho internacional. Cada líder va dando su responso. Ayer le tocó al canadiense, Mark Carney, que dijo unas palabras para recordar el desaparecido orden global, que en paz descanse. Y lamentó que sin él los aliados estén expuestos al abuso. Era un mensaje a su vecino de abajo. Dijo el canadiense que es un error apaciguar, que ante la deriva imperialista hay que plantar oposición al abuso de los fuertes.

Y como los funerales son también momento de dar apoyo, Carney se acordó del artículo 5 de la OTAN, que está pasando por un mal momento. Era también un apoyo a Dinamarca, en caso de ataque de EEUU, que está amenazando con hacerse a la fuerza con Groenlandia. El canadiense recibió una ovación del Palacio de Congresos. Davos se puso en pie para aplaudirle. A ver qué hace el auditorio cuando esta tarde llegue Trump. ¿Aplaudirán también?

Algunos, como Von der Layen, no se terminan de hacerse a la idea de la pérdida. Las viejas alianzas ya no están, pero ella insistió en ofrecerle a Trump una ayuda para la seguridad en el Ártico que él no quiere. Él quiere Groenlandia. De momento, amenaza con palabras, memes y aranceles. Pero todos temen que vaya a más.

Cuando le tocó a Macron decir unas palabras, fue más explícito contra Trump. Y su "agresividad inútil". ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Trump? "Ya lo sabrán", amenazó él mismo ayer.

El Foro de Davos está sirviendo de ritual para certificar la ausencia de reglas y hacerse a la idea de que toca recomenzar, buscar nuevos apoyos. Empezar de nuevo. Aunque por no estar claro, ni siquiera lo está que el propio Davos pueda sobrevivir.

¿Moraleja?

Mientras despedimos el orden global

aumentan los temores del caos total