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Pere Navarro sobre la innovación de DFactory: "Queremos que la industria se integre en la vida ciudadana"

El presidente ejecutivo del Consorci de la Zona Franca de Barcelona explica en Más de Uno el proyecto de ampliación del DFactory, que aspira a convertirse en un nuevo distrito industrial urbano con hasta 1.500 empleos directos.

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Madrid |

La industria ya no tiene por qué estar alejada de las ciudades. Tampoco la tecnología tiene por qué quedarse encerrada en laboratorios o empresas que trabajan de espaldas unas a otras. En Barcelona, un proyecto pretende unir ambas realidades y convertir la innovación industrial en una parte más de la vida urbana.

El DFactory Barcelona, impulsado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) afronta una nueva etapa de crecimiento con la ampliación de sus instalaciones.

Su presidente ejecutivo, Pere Navarro, ha explicado en una entrevista con Carlos Alsina en Más de uno cómo funciona este ecosistema industrial y qué papel quiere desempeñar en el futuro económico y tecnológico de la ciudad.

La iniciativa parte de un edificio de 17.000 metros cuadrados situado en el polígono industrial de la Zona Franca y contempla la construcción de cuatro nuevos edificios. El objetivo es alcanzar una superficie de 60.000 metros cuadrados y generar hasta 1.500 puestos de trabajo directos, además de más de 5.000 indirectos, según las previsiones del proyecto.

Imagen de DFactory en la Zona Franca de Barcelona | DFactory

Pero la ampliación no se plantea únicamente como una operación inmobiliaria. La intención es consolidar un nuevo distrito industrial basado en la colaboración entre empresas, centros tecnológicos y profesionales, con una mayor conexión con la ciudadanía.

DFactory: un espacio donde las tecnologías se encuentran

El DFactory es un edificio singular, dedicado a la industria 4.0 y ubicado en un entorno industrial donde se pretende impulsar una producción basada en la creatividad y la innovación. En palabras del propio Pere Navarro: "El DFactory se creó justamente para potenciar la presencia de la industria 4.0 aquí en este polígono industrial", asegura.

El DFactory es un espacio dedicado a la industria 4.0, ubicado en el polígono de la Zona Franca, que busca impulsar una nueva forma de producción basada en la tecnología, la creatividad y la innovación. "El DFactory se creó justamente para potenciar la presencia de la industria 4.0 aquí, en este polígono industrial", explica Pere Navarro.

En sus instalaciones conviven tecnologías como la sensórica, la robótica, la inteligencia artificial, el Internet de las Cosas o la impresión 3D. Sin embargo, la singularidad del modelo no reside únicamente en reunirlas bajo un mismo techo, sino en favorecer que interactúen y se complementen para desarrollar nuevas soluciones.

Imagen del DFactory en Barcelona | DFactory

"Lo más singular que pasa en el interior de este edificio es que las diferentes tecnologías, la sensórica, la robótica, la inteligencia artificial, Internet de las Cosas, impresión 3D, etcétera, se hablan entre ellas", señala Navarro.

Actualmente, más de 50 empresas industriales forman parte de DFactory. Algunas han instalado allí sus centros de innovación, mientras que grandes compañías multinacionales buscan aprovechar la proximidad con otras empresas y profesionales especializados para desarrollar nuevos proyectos.

La colaboración empresarial como motor de nuevos proyectos

Precisamente, la colaboración entre empresas es uno de los pilares del modelo DFactory. Frente a una concepción en la que cada compañía desarrolla sus proyectos de forma aislada, el centro apuesta por compartir conocimiento y buscar puntos de encuentro entre empresas de ámbitos diferentes.

"Lo que hemos descubierto y han descubierto también las propias empresas, todas industriales, todas fabrican algo, es que la colaboración es mucho más eficiente que estar en un silo, escondidos y trabajando cada uno en su tema", afirma Navarro.

En DFactory coinciden compañías relacionadas con ámbitos como la salud, la logística o la robótica. No tienen por qué desarrollar la misma actividad, pero sí comparten tecnologías y conocimientos que pueden servir como punto de partida para nuevas iniciativas.

"Al compartir, al hablar el mismo idioma tecnológico, lo que hacen es conocerse, hablarse y crear nuevos proyectos realmente muy interesantes", sostiene el presidente ejecutivo del CZFB.

El objetivo es que esa convivencia vaya más allá de compartir instalaciones y se traduzca en nuevos proyectos, oportunidades de negocio y empleo.

De DFactory a un nuevo distrito industrial en Barcelona

El siguiente paso será ampliar este modelo. El proyecto contempla la construcción de cuatro nuevos edificios que mantendrán la filosofía del centro actual y elevarán considerablemente la superficie destinada a empresas industriales y tecnológicas.

Imagen de las oficinas de DFactory | DFactory

Navarro compara las dimensiones que alcanzará el complejo con nueve campos de fútbol. "Esta ampliación significará que vamos a tener aquí el equivalente a nueve campos de fútbol trabajando para que se coloquen empresas", explica.

Las previsiones apuntan a la creación de más de 1.500 empleos directos y más de 5.000 indirectos. Pero la ambición del proyecto trasciende el crecimiento de las instalaciones: el objetivo es evolucionar desde un edificio dedicado a la innovación hasta configurar un nuevo distrito industrial integrado en Barcelona.

De los polígonos industriales a la industria urbana

Esta transformación responde también a una nueva manera de entender la relación entre industria y ciudad. Durante la entrevista con Carlos Alsina, Navarro recuerda cómo durante buena parte del siglo XX las fábricas fueron alejándose de los núcleos urbanos por problemas como el ruido o la contaminación.

El desarrollo tecnológico permite ahora plantear un modelo diferente, con procesos industriales más limpios y compatibles con el entorno urbano.

Imagen de las oficinas DFactory | DFactory

"Ahora la industria es diferente. Nosotros hablamos de industria urbana, que tiene que ver más con un distrito de la ciudad que con un polígono industrial en el sentido tradicional", explica.

Por eso, la ampliación de DFactory no se concibe únicamente como un lugar de trabajo. La intención es incorporar otros usos y abrir el espacio a la ciudadanía, con propuestas relacionadas con la gastronomía, el diseño y la cultura que permitan generar actividad durante todo el año.

"Queremos que la filosofía del DFactory, esta nueva industria, una industria más humana, más urbana, más respetuosa, se integre también en la vida ciudadana", afirma Navarro.

El reto de la inteligencia artificial: innovar sin perder el control

La conversación en Más de uno también aborda el avance de la inteligencia artificial y los desafíos que plantea su desarrollo. Preguntado por Alsina sobre cómo imagina DFactory dentro de diez años, Navarro sitúa la sostenibilidad, la generación de oportunidades y las personas en el centro de esa evolución.

"Lo que me imagino es que, bueno, que todo esto de la sostenibilidad, todo esto de crear oportunidades, de construir una ciudad inteligente y crear personas también inteligentes, dentro de diez años, sea una realidad", señala.

El presidente ejecutivo del CZFB introduce, sin embargo, una cautela ante la velocidad a la que avanza la inteligencia artificial: "Espero que encontremos la manera de no perder el control de la inteligencia artificial".

Para Navarro, el desarrollo tecnológico debe estar vinculado a la economía productiva y a la mejora de los procesos industriales y de la vida de las personas. "Yo creo que lo que tenemos que hacer es tomar el mando de todo este desarrollo tecnológico tan importante, tan rápido como nunca en la historia de la humanidad", explica.

Imagen de DFactory | DFactory

El papel de las administraciones ante el avance tecnológico

En este contexto, Navarro también defiende durante la entrevista el papel de las administraciones públicas en la regulación de las nuevas tecnologías y la necesidad de que las empresas acepten los mecanismos de control que se establezcan.

A su juicio, esos límites deben servir para proteger los derechos de la ciudadanía frente a una creciente concentración de la capacidad tecnológica. "Los controles lo que hacen es defender los derechos de las personas y no los derechos de unos cuantos que cada vez menos personas controlan más procesos", afirma.

El presidente ejecutivo del CZFB apuesta así por un desarrollo tecnológico en el que el bienestar de las personas ocupe una posición central y la inteligencia artificial se conciba como una herramienta al servicio de la sociedad.

Industria, talento y ciudad

La ampliación de DFactory abre una nueva etapa para un proyecto que pretende reforzar el posicionamiento de Barcelona como polo de innovación industrial. La concentración de empresas, centros tecnológicos y profesionales especializados busca favorecer la colaboración y facilitar la aparición de nuevos productos, servicios y oportunidades de empleo.

DFactory | Imagen cedida por DFactory

Pero el planteamiento va más allá de aumentar el número de compañías instaladas. La aspiración es construir un modelo de industria urbana conectado con la ciudad, en el que tecnología, actividad económica y ciudadanía puedan convivir en un mismo entorno.

La entrevista de Pere Navarro en Más de uno dibuja, en definitiva, esa hoja de ruta: pasar de un espacio dedicado a la industria 4.0 a un distrito industrial en el que empresas y tecnologías colaboren entre sí y que, al mismo tiempo, se abra a Barcelona.