Huertos urbanos: un pulmón de vida dentro de las ciudades
En Más de uno exploramos nuestras ciudades para conocer uno de sus rincones escondidos: los huertos urbanos, unos espacios verdes que algunas asociaciones buscan promocionar para hacer más sostenibles nuestras urbes.
El ecourbanismo, la cooperación social y la agricultura urbana se entrelazan en la experiencia de personas como José Luis Fernández Casadevante “Kois” y Almudena Orden Fernández, dos referentes de un movimiento que reivindica los huertos comunitarios como laboratorios sociales.
Kois, sociólogo y miembro de la Cooperativa Garúa, acaba de publicar Huertopías (Editorial Capitán Swing), un libro que explora cómo los huertos urbanos pueden transformar barrios, ciudades y relaciones humanas. Para Kois, un huerto urbano es mucho más que un lugar para sembrar tomates: es un verdadero laboratorio social donde se cultivan relaciones, comunidad y compromiso con el territorio. Desde su barrio de Vallecas, Kois ha impulsado la creación de huertos que hoy son referentes de ecología urbana y participación ciudadana.
Resiliencia y apoyo mutuo en tiempos de crisis
En momentos de crisis, los huertos urbanos se convierten en refugio. Durante la pandemia, redes vecinales como la de Madrid coordinaron iniciativas como Cosechas Solidarias, donando toneladas de alimentos frescos a familias vulnerables. Este espíritu solidario tiene precedentes históricos: durante las Guerras Mundiales, millones de personas en Reino Unido y EE.UU. participaron en los Victory Gardens, logrando altos niveles de autoabastecimiento y cohesión social. Hoy, movimientos como Cooperative Gardens en EEUU retoman este legado con un enfoque colaborativo. Para Kois, "sembramos tomates, pero cosechamos relaciones sociales".
Almudena y la red que hace florecer Madrid
Desde hace años, Almudena trabaja en la cooperativa El Bancal y coordina la dinamización de decenas de huertos por toda la ciudad. Gracias a su impulso y al de otros vecinos, surgió una red popular que convirtió solares vacíos en espacios de cultivo, aprendizaje y convivencia. Hoy, esta red agrupa a más de 60 huertos comunitarios repartidos por barrios y distritos, muchos de ellos en terrenos cedidos por el Ayuntamiento, gestionados por asociaciones y abiertos a la participación vecinal.
Además de cultivar hortalizas, Almudena y su equipo organizan talleres para enseñar a regar, combatir plagas o compartir técnicas de agroecología. También coordinan actividades conjuntas para conectar a los hortelanos, compartir materiales y difundir buenas prácticas.