El desgarrador testimonio de una vecina de Yeres afectada por el incendio de León: "No nos olviden por favor, ahora empieza lo complicado"
Esta ciudadana leonesa ha narrado en 'Más de Uno' cómo ha sido su experiencia en el incendio de Las Médulas.
Madrid |
Raquel Viges es una de las vecinas de Yeres (León) que tuvo que ser evacuada y que ha vivido el horror de los incendios en primera persona. Después de que todo el entorno paisajístico de Las Médulas haya quedado devorado por las llamas y con él buena parte de su actividad turística que necesitan para subsistir, ha clamado: "No nos olviden, por favor, que seguimos estando aquí, y que no se olviden de nosotros, que ahora empieza lo complicado".
Asimismo, ha desarrollado cómo comenzó el fuego: "Empezó el sábado a las cuatro y media. Desde que empezó el fuego no sopló a nuestro favor y se nos metió a las puertas de mi casa, precisamente". "A partir de ahí ya el infierno siguió y arrasó con todo hasta llegar a Las Médulas y Carucedo", ha lamentado, al tiempo que ha expresado que "aquí en mi pueblo hemos tenido la suerte de que las casas están todas y las personas también, pero es muy difícil".
Después de cuatro días evacuados, el martes pudieron volver a sus casas y señala que lo primero que vio es "oscuridad, está todo negro", también se puede sentir todavía "la sensación de fuego en los pies, es desolador. Desolador". Por eso mismo, solo pide que "esto no vuelva a pasar, porque ahora va a costar mucho recuperar esto".
Además, Viges ha explicado cómo han vivido estos días: "igual te acuestas a las tres de la mañana, controlando, porque en cualquier momento tienes que volver a salir. Por la mañana te despiertas temprano, porque ya no puedes estar más en la cama, porque tienes que ver cómo va la cosa".
En cuanto a poder evitar los incendios, ha aseverado que "llevamos mucho tiempo diciendo que se tiene que invertir más en prevención, trabajar, cuidar el campo, nos tienen abandonados". "No es que nos tengan olvidados, lo que pasa es que no te dejan hacer. Recuerdo a mis abuelos, que tenían sus castaños y los trabajaban e ibas al monte y cogías leña. Ahora no se puede, el monte hay que limpiarlo y cuidarlo", ha añadido.
"Tienen que dejar a la gente. Nosotros no vamos a hacer daños a nuestro patrimonio, a nuestro tesoro, a nuestro paraíso, nosotros lo vamos a cuidar. El monte necesita un mantenimiento y no se le ha dado el mantenimiento que quizás necesita", ha lamentado, al tiempo que ha deseado que "se empiecen a hacer las cosas bien, que aprendamos de esto, que no nos vuelva a pasar y que no nos dejen de la mano de Dios".