Arturo Pérez-Reverte sorprende con su opinión sobre los videojuegos: "El futuro de la narración está ahí"
El escritor habla en Más de Uno sobre el mundo de los videojuegos, su trascendencia en la actualidad y cómo estos están transformando las formas de narrar historias.
Madrid |
Más de Uno y Carlos Alsina se desplazan hasta la casa del famoso escritor Arturo Pérez Reverte para conversar, entre muchas cosas, sobre su nueva novela, 'La hipótesis más peligrosa', un libro sobre un joven de 16 años aficionado a los videojuegos.
Para poder crear el personaje, Reverte explica como tuvo que interesarse por el mundo 'gamer' para poder recrear a su protagonista. Y a partir de ahí, el escritor descubrió la magia de los videojuegos.
Reverte defiende en Más de Uno que gracias a ellos, surge una nueva forma de contar historias y, tal es su influencia, que vaticina que ganarán terreno a los libros en las próximas décadas.
"Yo creo que el futuro de la narración, hablo de 20-30 años, está en el videojuego y en ese tipo de soportes", ha asegurado el autor, que considera que estas plataformas permiten al público experimentar las historias de una manera mucho más activa que la lectura tradicional. A su juicio, la clave está en que el jugador deja de ser un mero espectador para convertirse en protagonista de los acontecimientos.
Los videojuegos, una nueva forma de contar historias
Durante la entrevista, Pérez Reverte subraya que los videojuegos no deben considerarse un entretenimiento menor, sino una evolución de la manera en la que los seres humanos acceden a las historias. "El videojuego es una narración, pero en la cual eres protagonista. Es tu propia historia", explica.
Para el escritor, el impulso que lleva a las personas a sumergirse en mundos imaginarios sigue siendo el mismo que ha alimentado la literatura durante siglos. No obstante, lo único que cambia es el soporte y la manera de participar en el relato. De hecho, recuerda que muchos videojuegos actuales están inspirados en la literatura clásica y permiten seguir disfrutando de sus grandes historias desde una perspectiva diferente.
"Cambia el soporte, pero el impulso de querer conocer y vivir mundos distintos es el mismo", resume Reverte, que insiste en que no hay motivos para despreciar este medio.
Asimismo, el autor destaca las posibilidades que ofrecen los videojuegos para desarrollar habilidades útiles en la vida cotidiana, desde la astucia y la capacidad para resolver problemas hasta la supervivencia y la toma de decisiones. Eso sí, establece una diferencia entre jugar de manera saludable y desarrollar una conducta adictiva.
Su visión del futuro pasa, además, por experiencias cada vez más inmersivas. Pérez-Reverte plantea la posibilidad de que los usuarios puedan introducirse físicamente en una historia mediante dispositivos como los cascos de realidad virtual, caminar por sus escenarios, combatir, amar u odiar desde dentro de ese universo. Una evolución tecnológica que, en su opinión, puede transformar radicalmente la relación entre el público y las historias que consume.
El lenguaje 'gamer' llega a las novelas
La influencia de los videojuegos también se refleja en su nueva novela 'La hipótesis más peligrosa', donde Pérez-Reverte incorpora expresiones propias de los jugadores como 'gamer' o 'farmear'. Preguntado por Alsina sobre cómo un académico incluye estos términos sin estar recogidos en el diccionario, el escritor explica que la decisión fue consciente y que surgió durante el proceso de edición.
Desde la editorial le plantearon si las palabras en inglés debían aparecer en cursiva, pero él rechazó esa posibilidad porque quería evitar otorgar una relevancia especial a esas expresiones puesto que, para los jóvenes, se trata de un lenguaje habitual. "Para un chico eso es un lenguaje normal", apunta.
Pérez-Reverte considera que los videojuegos están influyendo de forma notable en el lenguaje, el tono y la imaginación de las nuevas generaciones. Términos que nacieron en el ámbito digital han terminado trasladándose a las conversaciones cotidianas, hasta el punto de que palabras como 'farmear' ya se utilizan fuera de las pantallas.
Un mundo necesario de comprender
Uno de los aspectos más interesantes de la reflexión de Pérez-Reverte tiene que ver con la relación que los jóvenes mantienen con el mundo digital. En su novela, uno de los personajes mantiene una conversación con su padre, un marino que contrapone la experiencia de la vida real a la que su hijo obtiene a través de los videojuegos.
El joven responde con una idea que resume el cambio generacional que el autor quiere explorar: "Para mí la vida real es la que vivo en los videojuegos". En ese entorno, el personaje encuentra a sus amigos, establece alianzas, sufre decepciones y comparte aventuras. No se trata únicamente de jugar, sino de construir relaciones sociales y experiencias que para él tienen un significado verdadero.
El escritor, además, cuenta como los jugadores pueden relacionarse con personas de cualquier parte del mundo. Y es que un joven español puede compartir una partida con otro australiano, chino o estadounidense y formar con ellos una comunidad que trasciende las fronteras geográficas tradicionales.
Por ello, Reverte reconoce que ese universo puede resultar desconocido para otras generaciones, pero la importancia de observarlo y comprenderlo sin prejuicios es enorme. Para él, conocer la manera en la que los jóvenes se relacionan con la tecnología es fundamental para entender cómo están cambiando sus referencias culturales.
"Si yo ahora fuera un joven que quisiera escribir y crear cosas, haría videojuegos y guiones para serie de televisión, pero ya no escribiría novelas", destaca el autor, poniendo sobre la mesa la especial relevancia de los videojuegos en las nuevas narraciones.