Bruno Cardeñosa | Tomás Sanjuán
Madrid |
Bruno Cardeñosa ha entrevistado, en La rosa de los vientos, a Sor Paloma, una de las monjas excomulgadas del convento de Belorado. La religiosa ha defendido la postura de la comunidad y ha denunciado una persecución que, según dice, va más allá de lo judicial.
"Nos van persiguiendo. Demos el paso que demos, ya sea restaurante, ya sean animales, ya sea redes sociales…", afirmó al recordar los recientes ataques sufridos, como el envenenamiento de dos de sus perros y el cierre temporal de sus perfiles digitales. "Es el único medio que tenemos para defendernos, y también intentaron quitárnoslo", añadió.
En lo judicial, Sor Paloma confirmó que seguirán peleando contra la orden de desahucio dictada por los tribunales. "Estamos en plazo de recurso y está todo en camino", explicó, negando que las propiedades pertenezcan al Arzobispado. "Los monasterios nunca han sido de Roma ni del Papa; pertenecen a las comunidades, somos autónomos", defendió con rotundidad.
Sobre las causas de la ruptura con la Iglesia, fue clara: "Nosotras dejamos la Iglesia por conciencia. No podíamos obedecer cambios que iban contra la fe de 2.000 años". Y rechazó que hubiera un trasfondo económico: "Se malinformó diciendo que rompimos por temas inmobiliarios. No es verdad. El único motivo fue la fe".
La monja también habló de la situación de algunos conventos, como el de Derio, donde, asegura, vivieron fenómenos extraños. "He visto presencias, luces que se encienden y se apagan, golpes en las puertas y llantos de niños", relató. Incluso reconoció que el arzobispo Mario Iceta llegó a enviar al exorcista de la diócesis para investigar lo ocurrido.
Pese a la polémica, Sor Paloma afirmó que mantienen la esperanza y la fuerza: "Nos quieren aplastar porque no quieren que se oiga que esta Iglesia es una mafia. Pero fuerzas tenemos, porque Dios nos las da".