Qué es el apego desorganizado y cómo se refleja en la vida adulta, según un psicólogo
El psicólogo clínico Ignacio Servan explica en La Rosa de los Vientos cómo el apego influye en cómo procesamos nuestras experiencias.
Madrid |
"Se piensa en el apego como algo vincular, pero también influye mucho en cómo procesamos nuestra experiencia", explica el psicólogo Ignacio Servan, especialista en apego y psicología clínica. "Ahora todo el mundo habla de apego y en general se tiende a pensar que tiene que ver solo con la forma en la que nos relacionamos y en algo que se establece en la primera infancia", detalla en La Rosa de los Vientos.
Sin embargo, también influye en otros aspectos, "como en la capacidad que tenemos para procesar las experiencias, qué aspectos atendemos y cuáles no", etc. En su libro, Desorganización del apego, aborda en qué consiste este fenómeno y cómo se refleja a lo largo de la vida.
Servan explica que "las primeras piedras del edificio sobre el que construimos nuestra personalidad se van a formar en las primeras etapas de la vida", aquellas en las que tienen un papel clave los cuidadores. "En la primera infancia encontramos tres o cuatro tipos de patrones" que marcan las formas que tienen los niños de organizarse con sus cuidadores.
Tipos de apego
Teniendo esto en cuenta, el experto hace una clasificación de tres tipos de apego: seguro, ambivalente y evitativo. "Lo más generalizado es lo que llamamos apego seguro. Se trata de vínculos en el que los niños pueden confiar en que sus cuidadores están disponibles y les ayudan a regularse". En estos casos, detalla Servan, es normal que los niños se sientan "cómodos mostrando su malestar y que se regulen pronto cuando los cuidadores les ayudan".
Pero no siempre es así. Hay casos en los que a "los cuidadores les cuesta algo más ejercer esa función calmante". En este escenario, "los niños hacen pequeñas adaptaciones y a veces habrá niños que intensifiquen su malestar y se resistan a ser calmados para asegurarse de que el cuidador está presente". Este fenómeno se llama apego ambivalente y ocurre "cuando los cuidadores son un poco inconsistentes".
En el otro extremo se encuentra el apego evitativo. Estos niños "en vez de subir el volumen a su malestar, lo bajan porque encuentran que no tienen mucha respuesta. Encuentran que de forma consistente su cuidador no les sirve para regularse".
Hay un cuarto tipo que se denomina apego desorganizado. En este escenario, según explica Servan, "entra un porcentaje pequeño de niños que no entran dentro de los tres estilos basales". Estos niños "tienen algo más de riesgo a lo largo del desarrollo", advierte.
Resumidamente, en los casos de desorganización del apego los niños "en lugar de encontrar un reflejo cuando activan su malestar, encuentran un vacío". El experto explica que estos casos suelen darse con "cuidadores que arrastran en su propia historia vital duelos sin resolver o que están en momentos vitales complejos, como una depresión posparto" en el caso de las mujeres.
Represión de recuerdos de la niñez
El experto explica que en consulta, cuando trata a personas con problemas de apego que tienen dificultad para rememorar momentos de su infancia, trabaja con la memoria. "Es nuestra herramienta principal para vivir porque el futuro no existe", señala. El ser humano "necesita información predictiva para el futuro, para intentar adaptarse a las situaciones que se puedan quedar", añade. "Pero la única información que tenemos es la información del pasado, la información de la memoria". Para ello, explica que es necesario "transformar los recuerdos del pasado en información de la memoria". Y se consigue a través de la estimulación.
La depresión y el apego
El apego también influye en los trastornos de ansiedad y depresión. Según explica Servan, "las personas que tienen un estilo de apego más seguro tienen más capacidades de salir de una depresión" y también de "beneficiarse de la ayuda de los demás". Sin embargo, advierte que "cuanto más inseguro es el apego, más dificultad hay" para hacer frente a este tipo de problemas que afectan a la salud mental.