El monólogo de las ocho: "Cuál será el precio que imponga Puigdemont para procurarle a Sánchez una prórroga en el poder"
Rafa Latorre reflexiona en La Brújula sobre los pactos que ha presentado contra el efecto de la emergencia climática Pedro Sánchez
Madrid |
Si atendemos a los que dice la directora de Protección Civil la brutal oleada de incendios que ha asolado el oeste peninsular ha terminado. "Este trágico episodio de la historia de España ha finalizado", dice. Eso significa que hoy mismo debería haber comenzado el trabajo de prevención para evitar que el fuego vuelva a provocar semejante destrucción, como ha ocurrido este verano.
Hoy Pedro Sánchez ha comparecido para exponer su pretendido pacto contra el cambio climático. Y al respecto dos consideraciones la primera es que este llamamiento contra la polarización no suena creíble hombre, si este es el mandato de la polarización. No es necesario un pacto, basta con la lealtad institucional.
Lo segundo es que quizás debería haber elegido un nombre menos ambicioso. Porque no sirve de nada un pacto nacional contra el cambio climático en un país desindustrializado y con un peso infinitesimal en la población mundial.
Quizás sería más honesto y más útil un pacto para luchar contra los incendios, si quiere agravados por el cambio climático. Pero estamos otra vez ante un chivo expiatorio que permite eludir las responsabilidades. Si tan preocupados están por el negacionismo y los discursos escépticos desde luego no tienen mejor alimento que el uso oportunista del cambio de climático como depuradora de responsabilidad.
Porque si el problema de esta temporada de incendios ha sido una mezcla de incompetencia y mala fe, la solución no es la creación de más entidades y organismos y comisiones. ¿España tiene estructuras de Estado para luchar contra la emergencia? Parece que hasta hoy así era.
Los afectados muestran cómo la burocracia es el problema
O sea que más estructura. Cuando el problema no es la falta de burocracia sino más bien la burocracia. Basta escuchar a los afectados. A los que viven próximos a esos montes que se han quemado. Estos días se insiste mucho en que la ley obliga a limpiar los montes. Sí claro, pero el abandono del rural hace que no haya manos, que labores como el pastoreo ya no cumpla con su función natural y después de un invierno tan lluvioso ocurre lo previsible la maleza crece, cuando llega el calor se seca y se convierte en combustible y basta que algo o alguien la prenda para desatar la catástrofe.
Hoy Alsina ha recorrido los lugares devastados en Zamora, en Orense, en León. Todos los que hablan dicen algo muy parecido. Esta ganadera llamada Marta Fernández que nos atendía en el Lago de Sanabria
Presidentes del PP expresan su agitación y Ley de Presupuestos
Por cierto que hoy han estado en Espejo Público dos presidentes autonómicos, dos del Partido Popular, de dos comunidades muy castigadas por los incendios. Son Alfonso Fernández Mañueco de Castilla y León y Alfonso Rueda de Galicia. Ambos habla de una labor de agitación propia contra ellos.
Una de la obligaciones constitucionales de todo gobierno es presentar al Parlamento un proyecto de ley de presupuestos. Como este ya ha expresado su indiferencia por este mandato constitucional hoy se lo ha tenido que recordar El País en un editorial en el que hay un presión nada velada hacia Podemos y Junts. Que se consideran los dos principales obstáculos para que Pedro Sánchez apruebe las Cuentas.
La operación para convencer a Junts se le ha encomendado a Salvador Illa que va a someterse a un peregrinaje indigno para un presidente de la Generalitat. Bueno, para un presidente de la Generalitat y para cualquiera… porque el destino es convertirse en el huesped de un prófugo de la justicia en Waterloo.
Al menos Pujol, con el que también se reunió, no huyó y pronto… el próximo mes comenzará su juicio. Ahora la pregunta es cuál será el precio que imponga Carles Puigdemont para procurarle a Sánchez una prórroga en el poder.
Si la investidura se saldó con una ley de amnistía, a cuánto asciende la factura por los presupuestos. ¿Qué queda ya por entregar? Si se ha borrado una sentencia del Supremo y mañana se empieza a negociar la financiación privilegiada del cupo catalán. ¿El Poder Judicial propio para Cataluña? Pocas cosas se me ocurren que puedan satisfacer a Puigdemont que no sea un referéndum de autodeterminación.
La otra pregunta es si el Gobierno aprobará un proyecto de Presupuestos aunque no tenga los apoyos necesarios para aprobarlos. Porque esto es aún peor que esgrimir como único argumento para no adelantar las elecciones el que vas a perderlas, porque al menos en ese caso la Constitución no obliga a Sánchez. Puede habitar como inquilino ocioso la Moncloa sin problema hasta que termine la legislatura. Pero presentando Presupuestos.
Claro que esto quiere evitarlo, Alberto Núñez Feijóo ha hecho una propuesta, que un Gobierno no pueda prorrogar las cuentas durante más de dos ejercicios. Es decir, que si no puede aprobar las cuentas deje de ser gobierno.
Pero y si el problema fuera antes Podemos que Junts. Porque lo que Junts quiere y ahí está Candido Conde Pumpido para facilitarlo, pero los socios de España en el mundo son menos dóciles y disciplinados que el buen Cándido y puede que no acepten que el gobierno falle a su compromiso de elevar el gasto militar, que es lo que Podemos le va a reclamar sin ninguna duda. Bueno, eso y a saber cuántas cosas más.