MONÓLOGO DE MARTA GARCÍA ALLER

Marta García Aller, sobre la dimisión de Monste Mínguez: "Una vez que conviertes la vivienda en un asunto moral, es difícil mantener coherencia"

La directora de La Brújula ha reaccionado a la decisión de la hasta ahora portavoz del Partido Socialista, que se había visto envuelta en la polémica en los últimos días debido a los negocios inmobiliarios de su marido.

Marta García Aller

Madrid |

Déjame que te cuente lo que decía Patxi López, el portavoz socialista, esta misma mañana sobre su compañera Montse Mínguez, la ya ex portavoz socialista. Nunca, nunca, nunca. Pues Montse Mínguez acaba de dimitir tras la polémica de los negocios inmobiliarios de su pareja, que encajan en lo que el propio partido socialista, y la ya ex portavoz, definía como buitre. Mínguez deja la portavocía socialista y también sale de las listas.

Hasta ahora, el Partido Socialista había mostrado su apoyo a la ex portavoz, insistiendo en que los 30 pisos que tenía la empresa familiar de su pareja entraban dentro de la legalidad y su vida privada.

Las personas que se dedican a la política no tienen por qué emparejarse con gente que piense como ellas. Otra cosa es que, una vez que conviertes la vivienda en un asunto moral, no legal, como pasó en vivienda a raíz del desahucio de Maricarmen, era cada vez más difícil para Mínguez mantener con coherencia el discurso de la vivienda. Y ponía cada vez más fácil al PP darle la vuelta al debate de la vivienda, tema estrella de la campaña socialista hasta que saltó el escándalo de Minguez.

Además, no esa información, la de que su pareja gestionaba una empresa con 30 inmuebles que había además gestionado desahucios, publicada esta semana por Artículo14, la única información que ha generado polémica. Lo más comprometedor, porque la compromete directamente a ella y no solo a su pareja, es que mientras Mínguez era edil en Lleida podría haber recalificado terrenos para beneficiar a su pareja, el empresario Sergi Velez.

La dimisión de Montse Mínguez le ha pillado a Pedro Sánchez en Bruselas, en una cumbre de inmigración que le estaba siendo bastante hostil. Y en el turno de preguntas ha dicho que él no quería que Montse Mínguez dimitiera. O sea, que no reconoce el presidente haber formado parte en la decisión, pero no es difícil deducir que esto le viene muy bien en una campaña en la que la vivienda era el asunto central.

Sánchez cada vez más solo en Europa

La polémica de la dimisión de su portavoz le llega a Sánchez justo en una cumbre sobre inmigración en la que se estaba quedando cada vez más solo.

De hecho, varios líderes europeos, encabezados por las primeras ministras danesa, Mette Frederiksen, y la italiana Giorgia Meloni, han cargado contra la política del Gobierno español de regularizar inmigrantes. Ya lo hicieron cuando se aprobó la norma hace unos meses, pero el asalto a la frontera de Ceuta este verano puso más fácil que nunca la crítica.

Una mayoría de países en la Unión Europea, una mayoría cada vez más amplia, está a favor de endurecer las condiciones para entrar en sus fronteras. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, a pesar de ser una de las pocas líderes socialdemócratas en Europa, está más cerca de Meloni que de Sánchez. El checo Babis acusaba además a Sánchez de "sustituir a la población por migrantes" para mantenerse en el poder, mientras el austriaco Stocker alerta del "efecto llamada" de la regularización.

Además, esta mañana, Italia y Dinamarca convocaron un desayuno de 18 países, desayuno migratorio, donde no estaban ni España ni Francia, pero sí Úrsula von der Layen.

Pedro Sánchez, sin embargo, ha preferido hacer como que todo va bien. Y no hay un tema en el que quede más clara la soledad de Sánchez en Europa que la política migratoria, con la crisis de Ceuta como el telón de fondo soñado por todos los países que quieren endurecer la inmigración.

Y de Ceuta no solo se está hablando mucho en Bruselas, también en la Audiencia Nacional. El CNI sostiene ante la jueza María Tardón que, que es quien investiga la entrada masiva de migrantes a finales de julio, que las fuerzas de seguridad de Marruecos actuaron con pasividad que ayudó al desbordamiento. Actuar con pasividad es interesante. Porque no hacer nada es en realidad una manera de hacer algo.

A la izquierda de la izquierda se le acaba el tiempo

Pero antes, vamos, es un clásico ya de esta precampaña, con lo que está pasando en la izquierda es que sigue sin haber un acuerdo en el Frente Amplio; la novedad es que ahora hay varios. Porque los acuerdos de unidad llegan fragmentados, por comunidades. En la Comunidad Valenciana y Canarias parece que hay acuerdo. Madrid es lo más difícil. De hecho, Irene de Miguel, líder de Podemos en Extremadura, ha tuiteado hoy que la brecha es cada vez mayor entre lo que sucede en Madrid y el resto de España. Harta, dice, de quienes quieren ganar el relato en vez de las elecciones.

A todo esto, la candidata (al menos, de momento) de Frente Amplio, Ada Colau, ha pedido este viernes al candidato de ERC, Gabriel Rufián, que utilice su influencia sobre Podemos para facilitar una candidatura unitaria de la izquierda de cara a las elecciones. El plazo acaba a medianoche. Tienen todavía tres horas y pico para pelearse un rato más.