La Brújula de la Economía: Habemus Papam, nombramiento de León XIV
Natalia Hernández, Ignacio Rodríguez Burgos, Paco Pascual y Miquel Roig analizan junto a Rafa Latorre el nombramiento del papa León XIV y cómo influirá en la economía y relaciones internacionales.
La Iglesia Católica ha amanecido hoy con un nuevo líder espiritual. A las 18:06 del día anterior, el humo blanco asomó por la chimenea de la Capilla Sixtina y con él llegó el anuncio que sorprendió al mundo: el cardenal Robert Francis Prevost ha sido elegido como el nuevo Papa, tomando el nombre de León XIV. Su proclamación marca el inicio de una nueva etapa en el Vaticano, cargada de simbolismo, referencias históricas y expectativas de continuidad y renovación.
El cónclave ha sido breve, lo cual indica un consenso claro entre los cardenales. Su rápida elección recuerda a procesos similares como el de Benedicto XVI o Francisco, aunque las primeras señales visuales de León XIV se acercan más al estilo del primero. Ataviado con los ornamentos tradicionales —la sotana blanca con la muceta roja, la estola bordada y la cruz dorada—, su aparición en el balcón apostólico evocó una imagen más solemne y conservadora en contraste con la austeridad de su antecesor.
Sin embargo, sería un error apresurado encasillar a León XIV en etiquetas simplistas. A pesar de su origen estadounidense, el nuevo Papa es un profundo conocedor de América Latina. Su misión en Chiclayo, Perú, dejó una huella imborrable en la diócesis que él mismo recordó con emoción en su primer saludo, pronunciado en perfecto español. Ese gesto no fue solo simbólico: fue un mensaje dirigido a los márgenes del mundo, a las llamadas "periferias" que Francisco convirtió en protagonistas de su papado.
León XIV pertenece a la Orden de San Agustín, a diferencia de su predecesor franciscano. Agustino, sí, pero también considerado moderado, atento a los desposeídos y, según sus allegados, dotado de una mirada crítica hacia las desigualdades globales. La elección de su nombre tampoco es casual. León XIII fue uno de los Papas más influyentes en materia social, autor de la encíclica Rerum Novarum, piedra angular de la doctrina social de la Iglesia. ¿Quiere León XIV seguir ese legado en un contexto donde la economía global, el populismo y la polarización dominan el panorama internacional?
En su primer mensaje, citó: “El mal no prevalecerá”, una afirmación poderosa que algunos analistas ya interpretan como una declaración con destinatarios concretos. En un momento donde la política migratoria de Estados Unidos, bajo el segundo mandato de Donald Trump, genera fuertes tensiones, la elección de un Papa estadounidense con raíces en América Latina y sensibilidad hacia los migrantes podría representar un contrapeso moral y simbólico.
Las reacciones no se han hecho esperar. En EE. UU., Trump evitó la confrontación directa y se limitó a comentar que quiere conocerlo, aunque sus palabras, como siempre, quedaron envueltas en ambigüedad. En Europa, especialmente desde Bruselas, se observa con atención cómo este nuevo liderazgo puede influir en el debate ético global, en un momento en que la Unión Europea se prepara para responder con dureza a las políticas comerciales norteamericanas.
Mientras tanto, en el Vaticano, la agenda del nuevo pontífice ya está en marcha. El director de la Sala Stampa, Matteo Bruni, anunció que mañana habrá un encuentro entre el Papa y todos los cardenales en la Capilla Sixtina. El domingo, León XIV impartirá su primer Ángelus, y el lunes 12 se presentará oficialmente ante los medios. Falta por definir la fecha de la ceremonia de entronización, que dependerá de las agendas internacionales.
León XIV también es un Papa digital. Aunque hasta ahora su actividad en redes era limitada, su cuenta en X (antes Twitter) ha llamado la atención por un mensaje claro: “Jesús no nos pide que clasifiquemos nuestro amor hacia los demás”. Con esta afirmación, desmintió públicamente a un comentarista conservador estadounidense que cuestionaba la doctrina social de la Iglesia.
Entre sus seguidores, hay esperanza y prudente entusiasmo. Su elección ha sido bien recibida en Perú, donde su paso dejó una marca profunda, y en amplios sectores de la Iglesia que ven en él una figura capaz de mantener el espíritu reformador de Francisco sin abandonar el arraigo en la tradición. Los próximos días revelarán más sobre su visión, prioridades y estilo. Por ahora, el mundo observa con atención los primeros pasos de León XIV, el Papa de las periferias... nacido en Chicago.