Alfonso Masoliver: "El gobierno nigeriano no está haciendo todo lo que debería para proteger a su población"
Alfonso Masoliver, corresponsal de Onda Cero en África subsahariana, analiza en La Brújula la complejidad del país y su realidad actual
Nigeria, la nación más poblada de África, afronta una realidad desgarrada por múltiples frentes. En plena polémica por las advertencias de Donald Trump sobre nuevos ataques aéreos estadounidenses si continúa la matanza de cristianos, el corresponsal de Onda Cero en África, Alfonso Masoliver, detalla en La Brújula cómo se vive esta situación en el país.
El periodista explica que no se trata de una persecución religiosa, sino que "es una invasión por parte de los fulani que bajan del norte al sur y que afecta a los agricultores". Un sector que por motivos totalmente aleatorios es cristiano, sumado a cuestiones históricas.
La fractura entre el norte musulmán, influido históricamente por las rutas transaharianas, y el sur cristiano, marcado por la colonización británica, explica una parte de la tensión actual. Sin embargo, la violencia se ha extendido con la persistencia de Boko Haram y los grupos afines al Estado Islámico, activos desde hace más de 15 años.
A su juicio, el gobierno de Nigeria "no está haciendo todo lo que debería" para proteger a su población. En sus recorridos por los estados centrales del país ha observado una preocupante paradoja: abundan los controles militares en las carreteras seguras, mientras que las rutas donde se concentran los ataques permanecen desprotegidas.
A esta todo ello se suma la mala gestión de los recursos naturales. Nigeria es una potencia petrolera, pero paradójicamente sufre una grave crisis energética. En el delta del Níger, una región mayoritariamente no musulmana, los vertidos de petróleo han devastado el territorio. Masoliver recoge el testimonio de los propios habitantes: "Estábamos mejor cuando había compañías extranjeras que cuando lo gestiona el Estado nigeriano, porque cuando había compañías extranjeras el vertido ocurría igual. Pero bueno, nos daban una indemnización. Ahora ocurre el vertido y no nos llevamos nada", explican.