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Qué es la osteomielitis púbica diagnosticada a Salvador Illa y que le mantendrá dos semanas de baja

Javier Matiacci

Madrid |

Qué es la osteomielitis púbica diagnosticada a Salvador Illa y que le mantendrá dos semanas de baja | Europa Press

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, permanecerá de baja durante al menos dos semanas tras ser diagnosticado de una osteomielitis púbica, una patología poco frecuente que afecta al hueso situado en la parte anterior de la pelvis. Según ha informado el Hospital Vall d'Hebron, su evolución está siendo "muy favorable y muy positiva" tras quedar descartadas dolencias más graves.

Enfermedad difícil de diagnosticar

La osteomielitis púbica es un proceso inflamatorio de origen infeccioso que afecta a la sínfisis púbica, la articulación que une ambos huesos del pubis. Se trata de una enfermedad poco común y de diagnóstico complejo, ya que sus síntomas pueden confundirse con otras patologías similares, como la osteítis púbica, lo que en muchos casos retrasa su detección.

Desde el punto de vista clínico, suele manifestarse de forma progresiva, con dolor en la zona pélvica o abdominal baja que puede irradiarse hacia la ingle, los genitales o el periné, y que empeora con la deambulación y el movimiento. En un elevado porcentaje de los casos se acompaña de fiebre, además de alteraciones analíticas como aumento de los glóbulos blancos y de los marcadores inflamatorios

Las causas más habituales de esta infección pueden ser hematógenas, es decir, provocadas por la diseminación de bacterias a través de la sangre, aunque también puede aparecer tras traumatismos, intervenciones médicas, infecciones previas o, con menor frecuencia, asociada a determinadas prácticas deportivas o patologías de base. En el caso de Salvador Illa, los médicos han identificado como responsable al microbio Streptococcus dysgalactiae, un tipo de bacteria menos frecuente que otros patógenos habitualmente implicados en este tipo de procesos.

El diagnóstico suele requerir pruebas de imagen avanzadas, como un TAC o una resonancia magnética, ya que los cambios óseos no siempre son visibles en una radiografía convencional hasta pasadas varias semanas de evolución. Una vez confirmada la enfermedad, el tratamiento se basa fundamentalmente en la administración prolongada de antibióticos, generalmente durante un mínimo de cuatro semanas, reservándose la cirugía solo para los casos con mala evolución o complicaciones graves.

En el caso del presidente catalán, los responsables sanitarios han destacado la buena respuesta al tratamiento y la rápida mejoría clínica, lo que ha permitido acotar su periodo de baja a unas dos semanas. Un plazo prudente para garantizar la recuperación completa antes de retomar la actividad institucional, dada la naturaleza infecciosa de una patología que, aunque poco habitual, requiere un seguimiento médico estrecho.