Amazonía peruana: viaje a la selva del Manú desde Villacarmen
José María Palau Riveraygua, director de la revista Viajar, conversa en Gente viajera sobre Villacarmen, la selva del Manú y su libro Mi madre se convirtió en pájaro. Una aventura en la Amazonía. La entrevista recorre el contacto con comunidades semicontactadas, la conservación de la selva amazónica peruana y la experiencia de viajar a un territorio donde “hay muchos modos de vivir distintos”.
La conversación sitúa al oyente en Villacarmen, en Pilcopata, al sureste de Perú, donde la carretera interoceánica deja atrás los Andes y se adentra en la Amazonía. Palau Riveraygua describe este espacio como una zona de transición entre la ceja de selva andina y la Amazonía baja.
El director de la revista Viajar explica que Villacarmen “se ha reconvertido en una especie de aula de la selva” y que hoy funciona como centro de investigación donde pueden acudir grupos escolares para estudiar esta parte de la selva amazónica, “quizá menos conocida que otras partes”.
Comunidades semicontactadas y grupos no contactados
Palau Riveraygua detalla que en la zona existen distintos niveles de acceso. Primero, una parte de amortiguación, con alguna granja o pequeño pueblo. Después, una zona de transición donde es posible contactar con grupos étnicos semicontactados, “que quiere decir que contactan con nosotros cuando necesitan algo, pero que normalmente ellos viven a su bola, perdidos en medio de la selva”.
Sobre los grupos no contactados en la parte más profunda de la selva del Manú, resume: “No se sabe mucho. Y mejor así, ¿no?, dejarlos ahí tranquilos”.
Deforestación, oro y ríos voladores
La entrevista aborda también el impacto ambiental sobre la Amazonía. Palau Riveraygua explica que su libro no busca generar angustia climática, sino invitar a reflexionar. Aun así, señala la presión sobre los bosques y la búsqueda de oro en la región, donde se utiliza mercurio, con efectos contaminantes sobre los ríos.
El entrevistado destaca la importancia de los llamados ríos voladores: “No son otra cosa que corrientes de aire cargado de humedad que refresca el ambiente de toda América Latina”. Por eso, añade que “hay que contener la deforestación para que esos ríos voladores se preserven”.
Viajar a la selva del Manú
Palau Riveraygua explica que se puede visitar la selva del Manú de forma ordenada, aunque no es un destino de acceso fácil. Desde Cuzco hasta Pilcopata, la distancia no es grande en kilómetros, pero el trayecto puede exigir “mínimo ocho horas por pista de tierra”. Desde allí, remontar ríos como el Madre de Dios puede suponer “un día o dos” de navegación.
El chamán y el origen del título del libro
Uno de los pasajes centrales del viaje es el encuentro con un chamán que también era ingeniero. Según relata Palau Riveraygua, este personaje quería llevar agua potable a su pueblo. De ese encuentro surge el título del libro. Cuando el autor preguntó por qué no había podido recibirle antes, el chamán le respondió: “Mi madre se levantó hace unos días, se fue al río y se convirtió en pájaro”, porque había fallecido.
El viaje también le obligó a dejar atrás prejuicios. “Lo que aquí son conocimientos útiles, en plena selva el 80-90% no te sirve para nada”, afirma. Durante su convivencia con grupos semicontactados aprendió códigos cotidianos, como respetar las alfombrillas de cada núcleo familiar o compartir la comida desde un plato central.
La entrevista completa puede escucharse en el audio íntegro disponible en Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h, presentado por Carles Lamelo.