Piastri y McLaren se coronan en Spa Francorchamps, tras otro ridículo de la FIA y su miedo a correr en lluvia
La que se esperaba como una de las carreras más emocionantes de la temporada, derivó en uno de los ridículos más grandes de la historia de la Fórmula 1 moderna. La carrera arrancó con 80 minutos de demora por lluvia y visibilidad pésima.
Madrid |
Una vez más el mundo de la Fórmula 1 se ha visto envuelto en otra controversia, y como en otras ocasiones, aunque no debería ser así, la lluvia ha sido la culpable. La categoría reina del automovilismo es sinónimo de glamur, dinero, lujos… pero cuando llueve, muta en un espectáculo deleznable.
La primera hora del Gran Premio de Bélgica fue un vacío absoluto. Llovió, algo que estaba en todos los pronósticos. Nadie hizo nada para anticiparse, y el diluvio, tan previsible como inevitable, acabó retrasando la salida y dejando al descubierto una de las grandes carencias de la Fórmula 1: la eterna incapacidad para correr bajo lluvia. ¿Dónde quedó eso de competir en condiciones difíciles? ¿Y qué pasa con la lluvia intensa?
La lluvia, de nuevo un condicionante
Está claro que Spa es un circuito con su riesgo, y no hay que olvidar antecedentes trágicos. Pero precisamente por eso hay que prever, planificar y actuar antes, no reaccionar tarde y mal. El problema es evidente, pero no se hace nada por solucionarlo. El resultado: banderas rojas, vueltas insulsas detrás del coche de seguridad y una sensación general de haber tirado el tiempo por el desagüe. Igual que ocurrió en 2021.
Pilotos como Max Verstappen, vigente campeón del mundo, no dudaron en criticar estos procedimientos: "La sensación general es que en lluvia la F1 no existe". Los coches están diseñados para ello, los pilotos tienen la capacidad de conducir bajo condiciones adversas y pareciera como si la FIA no quisiera dar el espectáculo que tantos años ha mantenido a los aficionados en este deporte.
En Spa también se repitió un fenómeno ya habitual en la Fórmula 1 actual: los interminables "trenes" de DRS. Una consecuencia directa de la normativa del efecto suelo. Cuando varios coches activan el alerón móvil al mismo tiempo, adelantar se vuelve una tarea muy complicada. Para intentar un ataque real, necesitas una diferencia de rendimiento clara y superior frente al coche que te precede. La única opción de optar a resultados importantes para muchos pilotos era la variante de la lluvia, y la FIA se cargó ese factor retrasando la carrera casi una hora y media. Fernando Alonso, Hamilton, Carlos Sainz, se mostraban insatisfechos con la gestión de la carrera. Los reglajes de sus coches estaban puestos a punto para condiciones de lluvia, condiciones que duraron 7 vueltas desde que se dio el banderazo de salida, y después se corrió en seco.
El resultado es un Gran Premio aburrido y sin atracción en un circuito histórico, y con un público que no se merece un show tan pobre y tan caro al mismo tiempo.