REDES SOCIALES

Así es Cristina, la influencer con 40 matrículas de honor que se ha tatuado el nombre de Pedro Sánchez dentro de un corazón

Asegura que se lo hizo "antes de las elecciones del 23-J" y es una forma de responder a los comentarios de odio que le llegan por internet.

Gonzalo Ríos Díez

Madrid |

Así es Cristina, la influencer con 40 matrículas de honor que se ha tatuado el nombre de Pedro Sánchez dentro de un corazón | Instagram @marriacrristina

María Cristina Bernabé, conocida en redes sociales como 'marriacrristina', ha logrado sacar 40 matrículas de honor en su trayectoria universitaria, tanto carrera como máster. Ahora se ha hecho viral por uno de sus más de 30 tatuajes, en concreto uno de Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, rodeado de un corazón, que según cuentan en El Español, es su forma de responder a los comentarios de odio que le llegan por internet.

Ya ha hecho aparición en varios programas de televisión, y en esta entrevista a El Español ha asegurado que se tatuó "el nombre del presidente antes de las elecciones del 23-J". Para ella tiene un toque de rebeldía, pero denuncia que "está peor visto que declararse seguidor acérrimo de Franco".

El odio por redes sociales

Dejando su ideología y los tatuajes de lado, Bernabé ha explicado en la entrevista que para soportar los mensajes de odio que recibe tanto ella como cualquier otra persona que suba contenido a redes sociales se necesita "mucha entereza, seguridad y autoestima". Ha asegurado que algunos de esos mensajes la habrían "destrozado emocionalmente" si no tuviese su personalidad.

En lugar de eso, ha utilizado muchas de esas interacciones negativas en sus estudios. Ha explicado que su TFG, además de ser en origen "un trabajo que tiene una carga emocional y personal muy fuerte", fue peor, ya que utilizó sus redes sociales para "incitar ese discurso y poder analizarlo críticamente".

Una vida académica irregular

Según ha explicado la influencer y educadora social, su vida académica ha ido fluctuando mucho a lo largo de su vida. Ha contado como sufría bullying y que había veces que prefería estar "encerrada en el aseo antes que salir al patio". El cambio llegó, según ha explicado, cuando cursó el bachillerato artístico en otra ciudad, "ahí encontré destellos de un lugar donde encajar" cuenta.

En el instituto, por ejemplo, prefería quedarme encerrada en el aseo antes que salir al patio

"Empecé a fugarme de clase para socializar todo lo que no había hecho años atrás", ha desvelado en la entrevista, algo que choca bastante con la imagen de buena estudiante que da su expediente. Ha narrado como estuvo unos catorce años "entre poner copas, repartir descuentos" además de moverse "entre Alicante y Murcia", viviendo del "ocio nocturno, un sector explotado, en negro y con numerosas irregularidades en la relación jefe-empleada".

Client Challenge

Años después de abandonar el bachillerato, decidió realizar la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años, algo que ella veía como "inalcanzable". Ahora, con un expediente con 40 matrículas de honor, ha reconocido que "el secreto ha sido disfrutar del proceso", interiorizar que "ir a clase era un ritual sagrado". Ha reconocido que la universidad se convirtió en "un hogar" para ella.