El puente de mayo empieza con inestabilidad sobre todo en el norte, donde se prevén lluvias en general débiles y un descenso notable de las temperaturas máximas en gran parte de la vertiente atlántica, alto Ebro y Pirineos, mientras en el sur los valores continuarán siendo altos para la época del año, según informa la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Se prevén lluvias en general débiles en el norte y oeste de Galicia y el oeste del litoral cantábrico, siendo algo más intensas en el Cantábrico oriental; habrá probabilidad de chubascos y tormentas localmente fuertes en los entornos de Pirineos orientales, sistema Ibérico y zonas del norte de Castilla y León, y de algunas tormentas aisladas en la mitad sur peninsular, principalmente en zonas de sierras.
En la mitad sur y Baleares se registrarán intervalos de nubes medias y altas, así como abundante nubosidad de evolución en el interior, con posibilidad de calima en el litoral sureste peninsular, tendiendo a retirarse.
En Canarias habrá predominio de cielos poco nubosos y pocos cambios en las temperaturas o ascensos.
Las temperaturas máximas subirán en el área mediterránea, pero bajarán en el resto de la Península, de forma notable en la vertiente atlántica, alto Ebro y Pirineos, mientras las mínimas subirán en zonas del tercio este peninsular y bajarán en el resto de la Península, más acusadamente en los sistemas Central e Ibérico.
Las máximas podrán superar los 35 grados en el bajo Guadalquivir y el interior de Murcia, Alicante y Valencia.
El viento soplará del noroeste en el Cantábrico oriental, del este o noreste en Baleares y del noreste en Canarias. En el resto del país serán vientos variables, aunque arreciando a noroeste en la vertiente atlántica y el valle del Ebro. Poniente en el Estrecho y Alborán.