Los equipos de extinción han trabajado durante toda la noche para tratar de controlar el incendio forestal declarado este martes en la pedanía murciana de Los Garres, a escasos cinco kilómetros de la ciudad de Murcia. El fuego, que afecta al parque regional de El Valle-Carrascoy, ha obligado al desalojo preventivo de alrededor de un centenar de vecinos y ha calcinado ya unas 110 hectáreas de terreno.
A primera hora de la mañana se han reincorporado los medios aéreos a las labores de extinción, después de que durante la noche el operativo se centrara en contener el avance de las llamas y proteger las zonas habitadas. La mejora de las condiciones meteorológicas, con una bajada de las temperaturas y la ausencia de viento, ha contribuido a reducir el riesgo para las viviendas más cercanas.
El presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, explicó anoche que la zona próxima a las casas parecía estar ya controlada y que los esfuerzos se concentraban en el área forestal ante la posibilidad de cambios en la dirección del viento. En la misma línea, la alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, señaló que las llamas más cercanas a las viviendas habían podido ser contenidas, aunque el incendio seguía activo en la parte alta del parque regional.
El fuego se declaró sobre las 15:10 horas en una zona de pinares y matorral muy seco, en una jornada en la que los termómetros superaron los 40 grados. Las llamas avanzaron con gran rapidez entre Los Garres y el barrio de San José de la Montaña, alimentadas por la abundante vegetación acumulada en antiguos bancales de cítricos abandonados. Durante las primeras horas de la emergencia, algunos vecinos colaboraron con mangueras particulares para intentar frenar el avance del incendio cerca de sus viviendas.
La magnitud del incendio obligó a activar el nivel 3 del Plan Infomur, lo que permitió solicitar apoyo estatal. A lo largo de la tarde intervinieron diez hidroaviones y helicópteros procedentes tanto del Ministerio para la Transición Ecológica como de las comunidades autónomas de Murcia, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana.
Además, la Unidad Militar de Emergencias reforzó el dispositivo con 170 efectivos y medio centenar de vehículos desplazados desde su base de Bétera (Valencia). En total, más de 250 profesionales han participado en distintos momentos de las tareas de extinción, entre brigadas forestales, agentes medioambientales, bomberos, Protección Civil y personal especializado.
El incendio se localiza en una de las zonas forestales más sensibles del entorno de Murcia y continúa sin estar controlado. Los trabajos se centran ahora en evitar que el fuego siga avanzando por el monte y en consolidar el perímetro afectado.
Paralelamente, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han iniciado una investigación para determinar el origen del incendio. Las pesquisas cobran especial relevancia después de que el pasado domingo se registrara otro fuego forestal en las proximidades, junto a la rambla de los Saltadores, que arrasó unas dos hectáreas de terreno.