El cielo del mes

Septiembre da la bienvenida al otoño y nos trae dos eclipses, uno total de Luna y uno parcial de Sol

En los pre amaneceres de septiembre (atención al periodo entre los días 21 a 29) se asoma la luz zodiacal, visible sobre todo con cielo oscuro. Septiembre nos deja un equinoccio y una pérdida de luz de más de una hora.

Belén Gómez del Pino

Madrid |

Veremos un eclipse lunar el domingo 7 de septiembre | Unsplash//Martin Adams

Casi podríamos decir que en esta primera semana de septiembre no pasa nada en el cielo. Tenemos la luna engordando, visibles algunos planetas y la luz zodiacal iluminando el pre amanecer, siempre que uno tenga la suerte de contar con un cielo libre de contaminación lumínica. Pero astronómicamente la primera gran cita llega el domingo 7 de septiembre, con un eclipse total de luna que podremos disfrutar en casi todo el país justo cuando empiece a aparecer por el horizonte. Será visible, ya en fase de totalidad, desde nuestras latitudes desde las ocho y media de la tarde… horario peninsular… y hasta la salida de la penumbra, al filo de las once de la noche. ¿Qué veremos? A la luna teñirse de un velo rojizo.

Eclipse de luna y eclipse de Sol

El mes de septiembre nos guarda además otra sorpresa. Si los eclipses de luna se producen en fase de luna llena, los de Sol llegan en luna nueva. La de este mes, el 21 de septiembre, nos deja un eclipse solar, aunque será parcial y sólo visible desde Nueva Zelanda, Oceanía y parte de la Antártida. Hay que empezar a pensar en nuestro trío de eclipses, que convertirán España en punto privilegiado de este espectáculo los tres próximos años.

Mercurio

Este mes es muy complicado para el planeta más próximo al Sol. Sale sólo 45 minutos antes que el Sol, por lo que se camufla entre las luces del alba y además entra en conjunción superior el día 13. Hasta el día 5 se ve con dificultad sobre el horizonte este noreste.

Venus

Nuestro planeta gemelo, por densidad y tamaño, se va alejando de nosotros por el movimiento de su órbita entorno al Sol. Este mes mantiene un brillo de -3,9 y aunque comienza el mes en Cáncer, enseguida entra en Leo. Se asoma al cielo un par de horas antes que el Sol, es lucero del alba, pero irá reduciendo su presencia en el cielo.

Marte

El planeta rojo se lo pone difícil a los amantes de la astronomía. Está en Virgo y sólo gracias a su cercanía a la estrella Spica es posible localizarlo porque mantiene una magnitud baja de 1,9 y además sólo aguanta una hora y media después del ocaso solar y la ventana se reduce a media hora a finales del mes.

Júpiter

El gigante gaseoso es una de nuestras apuestas. Es muy fácil de localizar aunque sea trasnochando. Sale cuatro horas antes que el Sol estos días e irá adelantando su aparición con el paso de los días. Transita Géminis con una nada desdeñable magnitud de -2,1. A vista de telescopio, incluso pequeño, deja muy visible su gran mancha roja y el baile de los cuatro satélites galileanos.

Saturno

Tampoco es mala opción el planeta anillado. Anda por Piscis y aún se nos muestra sin apenas anillos, ya que el ángulo de inclinación es de sólo 2º. Estamos en el mejor momento del año para su observación, con brillo de 0,6 y aguantando en el cielo casi toda la noche.

Septiembre nos deja un cambio de estación; el día 22 de septiembre a las 20.19h en horario peninsular. Llega el otoño al hemisferio norte y nos acompañará durante casi 90 días. Es equinoccio, el Sol se sitúa exactamente sobre el ecuador celeste, lo que iguala día y noche, doce horas para cada uno. Eso sí, del primer al último día perdemos una hora y 17 minutos de luz. Habrá que aprovechar la oscuridad para mirar al cielo. ¡Felices estrellas!