Qué pasó tras la caída de la bandera en el Desfile de las Fuerzas Armadas: la reacción del Rey y sus instrucciones al Ejército
El desfile quedó deslucido, porque además de no poder izarse la bandera, también se suspendió el desfile aéreo y el salto de la brigada paracaidista.
Agencias | Nerea Pardillo
Madrid |
La caída de la bandera nacional en la apertura del desfile por el Día de las Fuerzas Armadas ha opacado el día, que ya estaba gris de por sí porque, debido a las nubes y al viento, el desfile aéreo y el salto de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire tuvieron que ser suspendidos.
El momento de la izada de bandera es el que marca el inicio del desfile. Si bien, la rotura de la polea del mástil, tal y como han informado a EFE fuentes del Ministerio de Defensa, impidió su normal funcionamiento. El rey Felipe VI, la reina Letizia y la princesa Leonor, que por primera vez participaba en este acto, vieron a escasos metros de distancia cómo se caía la bandera.
Las instrucciones del Rey al Ejército
La cara de desconcierto del monarca fue evidente y después del resto de actos protocolarios, entre ellos el homenaje a los caídos entonando 'El novio de la muerte' y la tradicional ofrenda, el rey dio orden de que fuera la bandera de la Guardia Real la que encabezara y clausurara el posterior desfile de vehículos y las distintas formaciones del Ejército, un total de 3.700 efectivos.
Leonor se estrena en el desfile
Al infortunio de la bandera se sumó la suspensión del desfile aéreo. Los seis aviones Pilatus PC-21 de la Formación Mirlo no pudieron dibujar la bandera de España en el cielo, que es lo que da tradicionalmente el pistoletazo de salida al acto, y tampoco pudieron desfilar los 30 aviones de caza (Eurofighter, F-18, Harrier...), los 10 aviones de transporte y los 29 helicópteros.
Lo que sí pudieron ver los miles de vigueses que salieron a las calles y arroparon al Ejército durante el kilómetro de recorrido del desfile fueron, por primera vez, dos vehículos 8x8 Dragón. También se estrenó la princesa Leonor, ataviada con el uniforme de gala de alférez de 4º de Ejército del Aire y del Espacio.
Un curso de paracaidismo que no hizo su padre
Leonor, que ya había asistido en años anteriores al desfile del 12 de octubre y la Pascua Militar, participó por primera vez en este acto en un momento en el que está cursando el último de los tres años de formación castrense en la Academia General del Aire en San Javier (Murcia). De hecho, llevaba una insignia que acredita que ha superado un curso de paracaidismo que ni siquiera su padre ni sus compañeros de promoción han realizado.
El rey Felipe VI, durante el brindis posterior al acto, tuvo unas palabras hacia su hija, de la que destacó el "esfuerzo" y la "brillantez" con los que ha superado la formación. Ha hecho referencia a ese logro como paracaidista y ha anunciado que el próximo emblema que lucirá será el de piloto. "Es una anécdota, pero es una anécdota importante porque también cierra un ciclo de formación de estos tres años", ha expresado el monarca.
Al acto han asistido miembros de la política, entre ellos, la ministra de Defensa, Margarita Robles; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; la directora general de la Guardia Civil, Mercedes Gónzalez Fernández; el presidente de Xunta, Alfonso Rueda, acompañado de varios conselleiros; el presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel, Santalices; el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco; y, entre otros, el alcalde de Vigo, Abel Caballero.
Una manifestación simultánea contra el desfile en el centro de Vigo
Al mismo tiempo que el desfile, en el centro de la ciudad olívica tuvo lugar una manifestación convocada por la plataforma Galiza pola Paz, en la que cientos de personas mostraron su rechazo al desfile. Entre ellos, el diputado de BNG en el Congreso, Néstor Rego, quien ha cargado contra "el inmenso gasto" del Gobierno en el desfile.
El desfile es "una exaltación del militarismo absolutamente costosa e innecesaria", ha criticado Rego, quien ha cargado contra la movilización de material bélico "en un momento de crisis social y económica, lo que ha calificado de "despropósito", porque estos recursos públicos deberían destinarse a "necesidades urgentes" como la vivienda, la sanidad o la dependencia.